Madre cubana clama por atención médica urgente para su hijo con VIH y múltiples enfermedades

Madre cubana clama por atención médica urgente para su hijo con VIH y múltiples enfermedades

Evelyn Pineda clama por atención médica para su hijo con VIH en Cuba, tras meses de abandono y crisis en el sistema de salud.

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros

Juan Brignardello Vela

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, y Vargas Llosa, premio Nobel Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, en celebración de Alianza Lima Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, Central Hidro Eléctrica Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, Central Hidro
Salud

Evelyn Pineda Concepción, madre de un niño de nueve años portador del VIH, ha vuelto a hacer un llamado desesperado por atención médica para su hijo en medio de una crisis humanitaria en el sistema de salud cubano. Su hijo, William Echevarría Pineda, no solo enfrenta el VIH, sino un complejo cuadro clínico que incluye displasia cerebral, toxoplasmosis cerebral, hepatitis B, tuberculosis pulmonar y parálisis en el lado izquierdo, lo que lo deja en una situación extremadamente vulnerable y dependiente de atención médica constante. En una reciente entrevista, Evelyn expuso su frustración y desesperación al no haber recibido ninguna consulta médica en los últimos nueve meses. En el Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí (IPK) y el Hospital Pediátrico de Centro Habana, donde debería recibir atención de un neurólogo, las autoridades han justificado la falta de atención médica a su hijo con la escasez de transporte sanitario. "Me dicen que me lo lleve yo por mis medios. ¿Cómo voy a hacerlo si no camina y no tengo recursos?", cuestionó, reflejando el profundo abandono al que se enfrenta no solo ella, sino también muchos cubanos que dependen del sistema de salud. Desde 2021, Evelyn ha protestado públicamente, utilizando carteles que exigen atención médica y medicamentos para su hijo. Esta madre ha sido testigo de cómo las autoridades ignoran sus reclamos, a pesar de que William se ha visto afectado desde su nacimiento por una negligencia médica que ocurrió durante una cesárea mal practicada. El niño fue contagiado con VIH debido a que un estudiante de Medicina no cumplió con los protocolos sanitarios, y desde entonces, su vida ha estado marcada por el sufrimiento y la lucha constante por atención médica. El impacto emocional de esta situación ha sido devastador para Evelyn, quien en marzo de 2024 llegó a intentar suicidarse debido a la desesperación que le causa la falta de recursos y atención para su hijo, siendo hospitalizada tras ingerir medicamentos. "No puedo más. Yo sola tengo que buscarle comida, medicamentos, atención médica... y nada funciona", declaró, enfatizando la carga que lleva como madre y cuidadora en un entorno que parece desentenderse de su sufrimiento. Este caso es solo uno de muchos que destacan el colapso del sistema sanitario cubano. Recientemente, la situación de otro niño, Geobel Damir Ortiz, que necesitaba ser trasladado a Estados Unidos para recibir tratamiento por su enfermedad terminal, generó una oleada de indignación en la población. En respuesta a estas críticas, el régimen intentó minimizar los problemas de salud pública con campañas propagandísticas, pero la realidad es que la brecha entre los discursos oficiales y la experiencia cotidiana de los ciudadanos se amplía. Evelyn ha buscado incluso alternativas para que su hijo reciba atención médica en el extranjero, gestionando una visa humanitaria que aún no ha tenido éxito. Mientras tanto, William continúa sin tratamiento y sin las garantías mínimas para su salud, lo que refleja una crisis que se extiende más allá de su caso particular. El patrón de desatención hacia personas con VIH y otras enfermedades crónicas es una realidad que múltiples familias cubanas enfrentan cada día. El drama de Evelyn y William resuena con el de muchas otras madres en Cuba, quienes se encuentran en una situación similar de abandono. A pesar de sus esfuerzos por ser escuchadas, muchas veces sus voces son opacadas por la indiferencia del sistema. "Hay varios niños que se están muriendo porque no los atienden. En Cuba no hay medicamentos, no hay nada", insistió Evelyn, subrayando la urgencia de una situación que ha sido ignorada sistemáticamente. El régimen cubano continúa proclamando su sistema de salud "gratuito y universal", pero la realidad de familias como la de Evelyn y William pone de manifiesto la distancia entre la propaganda oficial y la verdadera situación en los hospitales y clínicas del país. La falta de atención, recursos y sensibilidad hacia las necesidades de los pacientes demuestra que, en el trasfondo de los discursos optimistas, hay una crisis humanitaria que no puede ser ignorada. La historia de William Echevarría es un grito de angustia que simboliza el sufrimiento de miles de cubanos que no encuentran apoyo en un sistema que debería protegerlos. Mientras la frustración de Evelyn crece, su determinación de luchar por su hijo sigue firme, en un contexto donde la apatía institucional y la falta de soluciones reales marcan el día a día de quienes más necesitan ayuda. En este momento crítico, la voz de Evelyn es un llamado a la conciencia de toda la sociedad cubana y del mundo para observar lo que realmente sucede detrás de las estadísticas y los discursos oficiales.

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