
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




Las autoridades de salud en Ciudad Juárez han encendido las alarmas ante un incremento en las prácticas sexuales inseguras entre la población. Carmen Salazar, directora del Centro Ambulatorio de Prevención y Atención del SIDA e Infecciones de Transmisión Sexual de la Secretaría de Salud del Estado (Capasits), ha expresado su preocupación por la creciente tendencia de los jóvenes a omitir medidas de prevención, como el uso de condones, en busca de experiencias más intensas y espontáneas. Salazar explicó que esta búsqueda de adrenalina lleva a muchos a ignorar los riesgos asociados con la transmisión de enfermedades de transmisión sexual (ETS). "Las personas están más enfocadas en el momento y, en muchos casos, no consideran que están exponiéndose a infecciones como la gonorrea, clamidia o sífilis", comentó. Esta falta de precaución pone en riesgo no solo a quienes participan en estas prácticas, sino también a sus parejas y a la comunidad en general. En su análisis, la funcionaria también abordó el estigma y los mitos que aún rodean al VIH, un virus cuyas posibilidades de contagio siguen presentes en la vida cotidiana. “Cada quien vive su sexualidad como desea, pero es crucial que lo hagan con la mayor prevención posible”, enfatizó Salazar, sugiriendo que el uso de preservativos no solo previene el VIH, sino también otras infecciones. El Capasits ha implementado una estrategia de prevención secundaria, que incluye la administración de medicamentos retrovirales a las personas que viven con VIH. Esta acción permite que el 90 por ciento de los pacientes atendidos en el centro sean considerados "indetectables", lo que significa que no pueden transmitir el virus a otros, una buena noticia en medio de la creciente preocupación. Sin embargo, Salazar advirtió que existen muchas personas que tienen contacto con el VIH y no son conscientes de su estado. Por ello, las campañas de prevención son esenciales. Estas incluyen acciones de detección en diversos ámbitos, como centros penitenciarios y de rehabilitación, donde el acceso a la información y a pruebas rápidas puede marcar la diferencia. Otra de las herramientas que se ha introducido en la lucha contra el VIH es la profilaxis pre y post exposición. La primera consiste en suministrar un medicamento que reduce el riesgo de infección antes de tener relaciones sexuales de riesgo. No obstante, Salazar fue clara al señalar que este método no protege contra otras ETS, lo que subraya la importancia del uso de condones. Además, la funcionaria compartió un caso alarmante en Ciudad Juárez: un bebé de un año que fue diagnosticado con VIH. La situación se originó cuando la madre, que había dado a luz en otro estado, llegó a la ciudad y el menor ya mostraba signos de la enfermedad. A pesar de este caso aislado, Salazar destacó que gracias a los tratamientos disponibles, el niño podrá llevar una vida normal y saludable. En cuanto a las mujeres que viven con VIH, Salazar mencionó que este diagnóstico no es un impedimento para quedar embarazadas. De hecho, si una mujer embarazada sigue su tratamiento retroviral, puede mantener su estado indetectable y así proteger a su bebé. “Es vital que las mujeres que planean un embarazo se realicen pruebas de VIH y sífilis durante su control prenatal”, sugirió. La atención y el tratamiento adecuados durante el embarazo permiten que la mayoría de los bebés nazcan sin VIH. Sin embargo, en caso de que un niño nazca con la infección, el suministro de medicamentos desde su nacimiento asegura un desarrollo normal y saludable. La situación en Ciudad Juárez resalta la necesidad de continuar con la educación y la prevención en salud. Las autoridades de salud hacen un llamado a la población a reflexionar sobre sus prácticas sexuales y a adoptar medidas que no solo protejan su salud, sino también la de sus parejas y la comunidad en general. La combinación de información, prevención y tratamiento es clave para enfrentar estos retos en salud pública.