
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido una grave advertencia sobre el futuro de la salud global, señalando que los avances conseguidos en las últimas dos décadas están en peligro debido a los recortes de financiación por parte de Estados Unidos. El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, enfatizó durante una rueda de prensa que esta reducción de recursos afecta de manera crítica los programas de lucha contra enfermedades como la malaria y el VIH, que han sido beneficiados históricamente por la generosa contribución estadounidense. Tedros hizo hincapié en que los recortes en la financiación estadounidense han causado interrupciones severas en el suministro de diagnósticos, medicamentos y tratamiento, poniendo en riesgo la prevención de miles de millones de casos de enfermedades infecciosas. En el caso de la malaria, mencionó que la ayuda de Estados Unidos había contribuido a prevenir 2,200 millones de casos en dos décadas, y que ahora se estima que hasta 15 millones de nuevos casos podrían surgir debido a las interrupciones en el suministro. Asimismo, el director general de la OMS advirtió que el Plan de Emergencia del Presidente para el Alivio del Sida (PEPFAR) ha sido gravemente afectado. Muchos países en desarrollo están enfrentando ahora interrupciones en los tratamientos y servicios relacionados con el VIH, lo que podría revertir dos décadas de avances en la lucha contra esta epidemia. Tedros subrayó que la falta de acceso a tratamientos antirretrovirales está amenazando la vida de miles de personas en más de 50 países, con proyecciones alarmantes que indican más de 10 millones de nuevos casos de VIH y tres millones de muertes adicionales. La crisis no se limita a estas enfermedades. Tedros también alertó sobre el resurgimiento del sarampión, que ha sido un problema creciente en los últimos años. Desde 1974, las vacunas han salvado millones de vidas, pero los recortes de financiación estadounidense están afectando los esfuerzos de vacunación global y la erradicación de la poliomielitis. La falta de recursos comprometidos podría llevar a que se pierdan décadas de progreso en salud pública. Los recortes en financiación están teniendo repercusiones devastadoras en las comunidades más vulnerables. Según la OMS, casi 24 millones de personas en zonas de crisis no tienen acceso a servicios esenciales de salud. La situación es aún más crítica en lugares como el campo de refugiados de Cox's Bazar en Bangladesh, donde se han interrumpido los servicios de diagnóstico y tratamiento para enfermedades como la hepatitis C. Además, la situación de la tuberculosis ha empeorado dramáticamente. En África y Asia, muchos países enfrentan una escasez alarmante de recursos, lo que ha derivado en deficiencias en el diagnóstico y tratamiento de esta enfermedad. Hasta nueve países han reportado problemas en la cadena de suministro de medicamentos para la tuberculosis, lo que pone en riesgo la vida de miles de personas. Según Tedros, el apoyo estadounidense ha sido fundamental para salvar casi 80 millones de vidas en las últimas dos décadas, y estos logros ahora se ven amenazados por la falta de fondos. Por si fuera poco, la miembro del Grupo de Trabajo de la Sociedad Civil de la OMS sobre tuberculosis, Handaa Enkh-Amgalan, ha expresado su preocupación por la falta de financiación adecuada, destacando que el 74% del objetivo de financiación de la OMS para la tuberculosis aún no se ha alcanzado. Sin una intervención urgente, el riesgo de que se propague esta enfermedad se incrementa drásticamente. La directora del Departamento de Inmunización de la OMS, Katherine O'Brien, también ha levantado la voz de alarma, indicando que los recortes de financiación no solo están poniendo vidas en peligro, sino que también podrían resultar en "cientos de miles de muertes adicionales". Esto es especialmente preocupante en el contexto de la distribución de vacunas, particularmente para el sarampión. La comunidad internacional se enfrenta a un momento crucial en el que la solidaridad y la cooperación son más necesarias que nunca. Tedros ha instado a los líderes mundiales a actuar con responsabilidad, destacando que si Estados Unidos decide reducir su apoyo, debe hacerlo de manera ordenada y humanitaria para mitigar el impacto en las comunidades más afectadas. En conclusión, la advertencia de la OMS es un recordatorio contundente de que los avances en salud global son frágiles y están interconectados. La salud pública es un bien común que necesita ser protegido por todos los países. La comunidad internacional debe unirse para asegurar que no se pierdan los logros alcanzados en la lucha contra enfermedades que han devastado vidas y comunidades enteras. La salud de millones de personas depende de ello.