Recortes de fondos en EE. UU. amenazan programas de salud y prevención globales

Recortes de fondos en EE. UU. amenazan programas de salud y prevención globales

EE.UU. recorta fondos a programas de drogas, generando preocupación global por el aumento en sobredosis y enfermedades infecciosas.

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros

Juan Brignardello Vela

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, y Vargas Llosa, premio Nobel Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, en celebración de Alianza Lima Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, Central Hidro Eléctrica Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, Central Hidro
Salud

La reciente decisión del gobierno de Estados Unidos de recortar los fondos destinados a programas de tratamiento y prevención de drogas ha generado una profunda preocupación entre expertos en salud pública y organizaciones no gubernamentales alrededor del mundo. Mientras la ONU se reúne en Viena para discutir el futuro de las políticas de drogas, la evidencia sugiere que estos recortes podrían dar lugar a una crisis sanitaria global, caracterizada por un aumento en las sobredosis y la propagación de enfermedades como la tuberculosis y el VIH. Desde la toma de posesión de Donald Trump en enero de 2017, Estados Unidos ha suspendido su ayuda exterior durante 90 días para revaluar el gasto en diversos programas, lo que ha resultado en la paralización de la financiación a cientos de ONG en distintos países, especialmente en África Subsahariana y algunas naciones asiáticas como India. La falta de recursos ha llevado al cierre de centros de atención y prevención en regiones que ya enfrentan desafíos significativos en el manejo de la salud pública. En naciones como Kenia y Zambia, se han cerrado decenas de clínicas, mientras que en Nigeria se han suspendido programas de intercambio de jeringuillas, vitales para prevenir contagios de enfermedades infecciosas. Según el experto en políticas de drogas, Cook, estas decisiones han tenido consecuencias mortales, con reportes de muertes por sobredosis vinculadas directamente al cierre de servicios esenciales. Esta situación se agrava aún más, dado que muchos de estos programas ya enfrentaban un déficit de financiación antes de los recortes. Los programas de "reducción de daños", que incluyen estrategias como el uso de jeringuillas esterilizadas y el acceso a tratamientos de sustitución de opioides, han demostrado ser efectivos en la prevención de enfermedades como el VIH y la hepatitis C. Sin embargo, estos esfuerzos están siendo amenazados por la disminución de fondos, que ha llevado a que organizaciones dependan aún más del apoyo del Fondo Mundial de Lucha contra el SIDA, la Tuberculosis y la Malaria. Un informe reciente de la ONG Red Internacional de Personas que Usan Drogas (INPUD) confirma que la congelación de fondos ha causado el cierre de programas esenciales en África, Europa del Este y el Sudeste de Asia, donde la financiación estadounidense ha sido crucial. De acuerdo con las respuestas de diversas organizaciones, el 77 por ciento de los encuestados ha reportado interrupciones graves en sus programas, lo que incrementa el riesgo de uso de jeringuillas usadas y la exposición a enfermedades infecciosas. La situación ha llevado a que la Comisión de Estupefacientes de la ONU emita críticas claras sobre los recortes y el creciente aislacionismo de algunos países. Ghada Waly, directora de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD), advirtió sobre las implicaciones serias que esta tendencia tiene para el manejo del problema global de las drogas. Waly subrayó que la producción y el tráfico de drogas en una región pueden tener consecuencias devastadoras en otras, lo que resalta la necesidad de una cooperación internacional efectiva. Aunque no se refirió directamente a Estados Unidos, los recortes en fondos y la disminución de la participación en foros multilaterales por parte del gobierno de Trump han sido evidentes. Waly mencionó que gracias a la cooperación internacional, la ONUDD ha logrado incautaciones récord de drogas y ha fortalecido la seguridad en numerosas fronteras vulnerables. Sin embargo, la reducción de recursos pone en peligro estos logros y limita la capacidad de la ONU para enfrentar el aumento de la producción y el tráfico de drogas, que se encuentra en niveles históricos. Además, Waly enfatizó que la capacidad de la ONUDD para vigilar cultivos ilícitos y monitorear tendencias en el tráfico de drogas está en riesgo debido a los recortes actuales. Esto se traduce en un menor acceso a tratamientos para personas con drogodependencia y, en última instancia, en un aumento de los problemas de salud pública relacionados con el consumo de drogas. La crisis que se avecina no solo afectará a quienes luchan contra la adicción, sino que también tendrá repercusiones más amplias para la salud pública global. La combinación de recortes en financiamiento y un entorno internacional cada vez más aislacionista podría llevar a un aumento de la mortalidad entre consumidores de drogas y un resurgimiento de enfermedades infecciosas que se creían bajo control. En resumen, los recortes de fondos a programas de tratamiento y prevención de drogas implementados por Estados Unidos están poniendo en peligro no solo la salud de millones de individuos, sino también la estabilidad de los sistemas de salud en los países más vulnerables. La comunidad internacional debe tomar medidas urgentes para revertir esta tendencia y garantizar que los programas de reducción de daños continúen siendo una prioridad en la lucha contra las adicciones y las enfermedades relacionadas.

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