
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




El panorama del insurtech, que había experimentado un notable crecimiento durante los años 2021 y 2022, ha sufrido un drástico giro en 2024. Este sector, que combina tecnología e innovación en el ámbito de los seguros, ha visto cómo solo una startup ha logrado alcanzar la valoración de unicornio en lo que va del año: Altana AI. Esta compañía, con sede en Estados Unidos, se dedica a aplicar inteligencia artificial a la gestión de la cadena de valor empresarial, una propuesta que ha captado la atención de importantes inversores y que ha llevado a la empresa a obtener una financiación significativa. El hito alcanzado por Altana AI en julio de 2024, tras cerrar una ronda de financiación de 200 millones de dólares, es un claro indicativo del cambio en el clima de inversión en el sector. La participación de fondos de renombre, como el Fondo de Tecnología Innovadora de Estados Unidos, liderado por el multimillonario Thomas Tull, y otras firmas como March Capital y Salesforce Ventures, destaca la confianza que aún existe en proyectos que combinan tecnología avanzada con soluciones efectivas en el ámbito de los seguros. Sin embargo, este éxito es un rayo de luz en un contexto considerablemente sombrío para el insurtech. En 2023, el sector había registrado un rendimiento igualmente alarmante, ya que nuevamente solo un proyecto, Kin, logró alcanzar la valoración de mil millones de dólares. Kin, que se especializa en la distribución digital de seguros para viviendas, marcó un año en el que la innovación parecía estancarse y la industria se enfrentaba a un enfriamiento de la inversión. La tendencia decreciente de nuevos unicornios en el insurtech contrasta dramáticamente con los años de auge de 2021 y 2022, cuando más de 20 startups lograron alcanzar esta codiciada valoración. En aquel entonces, el entusiasmo por las tecnologías aplicadas al sector asegurador impulsó un boom de inversiones sin precedentes, que ahora parece haberse desvanecido. La falta de megarrondas de financiación, aquellas que superan los 100 millones de dólares, ha sido un factor clave en esta incapacidad para generar nuevos unicornios. El actual clima de incertidumbre ha llevado a muchas startups a perder valor y a descender del estatus de unicornio. Según datos de CB Insights, el número total de empresas aseguradoras con valoraciones de mil millones de dólares ha caído a 36, 12 menos que a finales de 2022. Este retroceso se ha sentido de manera global, aunque la mayor parte de los unicornios se siguen concentrando en Estados Unidos, que cuenta con 23 de estas empresas. A nivel internacional, el insurtech ha mostrado una diversidad limitada, con solo nueve unicornios en Europa, tres en Asia y uno en Latinoamérica. Esta escasez en el crecimiento del ecosistema insurtech resalta la necesidad de una renovación en las propuestas de valor dentro del sector. Las empresas que han logrado mantenerse en la cima, como Devoted Health y Gusto, ambas con un enfoque en seguros de salud, reflejan la importancia de adaptarse a las demandas cambiantes del mercado. Devoted Health, por ejemplo, ha alcanzado un valor de 12.900 millones de dólares, mientras que Gusto ha sido valorada en aproximadamente 10.000 millones de dólares. Ambas compañías lideran el ranking de unicornios en el sector, evidenciando la predominancia de soluciones en salud en un mundo donde la cobertura médica se ha vuelto cada vez más crucial. Coalition, dedicada a los ciberseguros y valorada en 5.000 millones de dólares, es otro ejemplo de cómo la innovación puede encontrar nichos de mercado rentables dentro de la industria. A medida que el insurtech navega por este periodo de incertidumbre, la comunidad inversora observa con atención. Es evidente que el sector necesita una revitalización y posiblemente una reevaluación de las estrategias de inversión. La creación de un entorno propicio para la innovación y el apoyo a nuevas ideas son esenciales si se quiere revertir esta tendencia negativa y volver a ver un aumento en la creación de unicornios. El desafío para el insurtech en los próximos años será adaptarse a un entorno de inversión más cauteloso, donde las startups tendrán que demostrar no solo su potencial de crecimiento, sino también su capacidad para generar valor real en un mercado cada vez más competitivo. La historia reciente del insurtech es un recordatorio de que la innovación y la inversión van de la mano, y que un cambio en la narrativa podría no solo revitalizar el sector, sino también abrir nuevas oportunidades en el ámbito de los seguros.