
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




La amenaza del dengue sigue siendo una preocupación significativa en Malasia, con experiencias personales que destacan la gravedad de la enfermedad. Chris Low, quien contrajo dengue hace más de dos décadas, recuerda vívidamente los angustiosos síntomas que soportó, desde dolores de cabeza extremos y fiebre alta hasta hemorragias y confusión, dejándolo con problemas gastrointestinales a largo plazo. Su historia subraya la realidad de que el dengue no es solo un inconveniente; puede ser transformador de la vida y, en algunos casos, fatal si no se trata de manera oportuna. El virus del dengue continúa representando una amenaza, particularmente para grupos vulnerables como niños, ancianos y personas con sistemas inmunológicos comprometidos. Los síntomas pueden variar ampliamente, desde la clásica fiebre alta hasta dolores de cabeza severos, dolor en las articulaciones, erupciones cutáneas y complicaciones serias como el dengue hemorrágico (DHF) o el síndrome de shock por dengue (DSS). Estas condiciones pueden escalar rápidamente, llevando a la falla orgánica y a la muerte. Las estadísticas recientes revelan un alarmante aumento en las muertes relacionadas con el dengue, con fallecimientos que pasaron de 100 en 2023 a 117 en 2024, a pesar de una ligera disminución en el número total de casos. El gobierno ha intensificado los esfuerzos para combatir el dengue a través de iniciativas como el Programa Nacional de Prevención y Control del Dengue, que incluye nebulizaciones regulares en áreas de alto riesgo y campañas de concienciación pública. Una estrategia notable es la introducción de mosquitos infectados con Wolbachia, que buscan reducir la población de mosquitos Aedes capaces de transmitir el dengue. Los ensayos iniciales en Selangor han mostrado promesas, y el Ministerio de Salud planea expandir este proyecto a otras regiones. Las autoridades locales también están facultadas para penalizar a los propietarios de propiedades que permitan la cría de mosquitos, con multas que alcanzan hasta RM500. Sin embargo, los expertos en salud argumentan que esta cantidad es insuficiente, particularmente para propiedades comerciales, y han pedido regulaciones más estrictas. Además, la introducción de sistemas de vigilancia avanzados como eDengue e iDengue ha mejorado el seguimiento y la gestión en tiempo real de los casos de dengue, asegurando una respuesta rápida a los brotes. En un desarrollo significativo, la Autoridad de Control de Drogas de Malasia aprobó recientemente la vacuna Qdenga contra el dengue, proporcionando una medida preventiva contra el virus. Esta vacuna ofrece esperanza, ya que puede ser administrada a personas de cuatro años en adelante, independientemente de su historial de infecciones previas. Sin embargo, la eficacia de la vacuna y la aceptación pública más amplia siguen siendo factores críticos en la lucha contra el dengue. A pesar de estos esfuerzos, se sigue reportando un número considerable de casos de dengue, con más de 92,000 casos registrados en los primeros ocho meses de 2024, en comparación con 75,928 durante el mismo período en 2023. Estas cifras destacan la necesidad de una continua concienciación y educación sobre los síntomas del dengue, ya que muchas personas, como Natalia Aziz, inicialmente desestimaron sus síntomas, solo para descubrir la gravedad de la enfermedad demasiado tarde. A medida que avanza la lucha contra el dengue, está claro que la vigilancia sostenida y la cooperación pública son esenciales. Las iniciativas del gobierno, combinadas con la responsabilidad individual en la monitorización y eliminación de sitios de cría de mosquitos, pueden contribuir significativamente a frenar la amenaza del dengue. En última instancia, el esfuerzo colectivo de la sociedad es crucial para mitigar este persistente desafío sanitario en Malasia, asegurando que el zumbido de los mosquitos no se traduzca en un resurgimiento de esta peligrosa enfermedad.