
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




La preocupante situación del Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) en el Perú ha sido revelada por la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), que informa que cuatro de cada cinco motocicletas en el país no cuentan con esta póliza esencial. Este dato es alarmante, especialmente considerando que los accidentes de tránsito que involucran vehículos menores, como las motocicletas y los mototaxis, suelen resultar en lesiones más graves que aquellos que involucran automóviles. Carlos Izaguirre, superintendente adjunto de seguros de la SBS, hizo hincapié en la necesidad de una mayor difusión y concientización sobre los beneficios de contar con un SOAT. Según Izaguirre, el 20% de las motos en Perú están aseguradas, un porcentaje que ha permanecido constante desde 2023. Esta falta de cambio sugiere que las campañas de sensibilización no han logrado el impacto deseado, lo que potencialmente pone en riesgo la vida de miles de motociclistas y sus pasajeros. El riesgo inherente de conducir una motocicleta es significativamente mayor. "Si sufres un accidente en una moto, la probabilidad de que tengas que pasar por la clínica o el hospital es mayor", añadió Izaguirre, subrayando la importancia de contar con una cobertura que asegure atención médica inmediata en caso de siniestro. A pesar de esta realidad, la mayoría de los motociclistas parece ignorar la relevancia del SOAT, lo que es motivo de preocupación para las autoridades. En comparación con los vehículos automotores, que tienen una cobertura de aproximadamente 90% en cuanto al SOAT, el rezago en el uso de este seguro por parte de los motociclistas es evidente. La diferencia en la percepción de riesgo y la importancia del seguro podría ser una de las razones que explican esta disparidad. Los motociclistas, a menudo, tienden a subestimar la necesidad de una protección adecuada. Uno de los factores que complica esta situación es el costo del SOAT para motocicletas. En Lima, la prima anual del SOAT para motos oscila entre S/ 550 y S/ 1,000, un monto considerable en comparación con el costo del SOAT para automóviles, que va de S/ 99 a S/ 250. Esta diferencia en precios podría estar desincentivando a los motociclistas a adquirir la póliza, especialmente en un contexto económico difícil. Izaguirre también mencionó que, aunque los costos de atención médica tienden a aumentar debido a mejoras tecnológicas, la introducción del SOAT electrónico ha reducido los costos de comercialización para las aseguradoras. Esto podría permitir una disminución de las primas en el futuro, haciéndolo más accesible para una mayor cantidad de usuarios. Sin embargo, esta reducción de costos no se ha visto reflejada en un aumento significativo en el número de motociclistas asegurados. La SBS ha implementado herramientas como el reporte SOAT/CAT, que permite a los usuarios verificar si un vehículo cuenta con la póliza correspondiente. Esta iniciativa busca aumentar la transparencia y accesibilidad al seguro, pero aún queda mucho por hacer para cambiar la mentalidad de los motociclistas respecto a la importancia de contar con un SOAT. Un dato alarmante es que el índice de siniestralidad del SOAT en el mercado peruano fue del 65.5% al cierre de 2024, lo que indica que una gran proporción de los siniestros terminan en costos significativos para las aseguradoras, siendo los gastos en servicios médicos el principal ítem. Este contexto resalta la necesidad imperiosa de que más motociclistas se informen sobre las ventajas que ofrece el SOAT, no solo para su seguridad, sino también para la estabilidad del sistema de seguros. Así, en un entorno donde la vida y la salud de los motociclistas están en juego, la SBS y otras entidades pertinentes deben intensificar sus esfuerzos para promover el SOAT y garantizar que quienes utilizan estos medios de transporte estén adecuadamente protegidos. La concientización, la educación y la accesibilidad son claves para revertir esta preocupante tendencia y salvaguardar la vida de miles de peruanos en las vías.