
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




La reciente tragedia en el Real Plaza Trujillo, donde un colapso en el techo del patio de comidas causó la muerte de seis personas y dejó a más de 80 heridos, ha reavivado el debate sobre la seguridad en los centros comerciales y la responsabilidad de estos espacios en la protección de sus visitantes. Este suceso no solo ha generado una ola de dolor y consternación en la comunidad, sino que también ha puesto en tela de juicio la efectividad de los seguros y las indemnizaciones a las que podrían acceder las víctimas y sus familias. En medio de esta conmoción, es fundamental entender cómo operan los seguros en casos de emergencias de gran magnitud. Según Mario Ríos, coordinador del observatorio de legislación en salud de la Universidad Cayetano Heredia, es un requisito legal que los centros comerciales cuenten con seguros de vida y contra accidentes para poder operar. Sin embargo, en la práctica, esta normativa parece no ser aplicada de manera uniforme, lo que deja a muchos potenciales afectados sin el respaldo necesario en situaciones críticas. Uno de los puntos más preocupantes que surgió de la conversación con Ríos es la falta de un seguro activo en el Real Plaza Trujillo en el momento del accidente. Esta situación se puede deber a diversas razones, incluyendo la falta de contratación inicial de una póliza o el incumplimiento en el pago de las primas. La falta de una cobertura vigente impide que las víctimas accedan a los beneficios que podrían haber sido vitales para su recuperación o para el apoyo a sus familias tras la pérdida de un ser querido. La responsabilidad de garantizar la seguridad en estos establecimientos recae, en última instancia, en los operadores de los mismos. Cuando ocurre un accidente, como caídas o incidentes en áreas de recreación, la empresa debe responder ante las víctimas, ya que es su deber ofrecer un entorno seguro. Los seguros diseñados para estas eventualidades están destinados a cubrir todos los gastos derivados de incidentes que puedan ocurrir en el establecimiento, pero su efectividad depende de que las pólizas estén activas y en regla. En este contexto, el abogado Juan Valera resalta la importancia de que las víctimas de accidentes en centros comerciales presenten la documentación necesaria para solicitar el seguro correspondiente. Esto incluye comprobar su estado actual y, en el caso de fallecimientos, presentar una serie de documentos adicionales que acrediten la situación. La burocracia del proceso puede ser un obstáculo adicional para quienes ya están lidiando con el trauma y el dolor de una tragedia. Los montos de indemnización varían considerablemente en función del tipo de póliza y las circunstancias del accidente. Por ejemplo, el Seguro Vida Ley ofrece indemnizaciones diferenciadas en casos de fallecimiento natural y accidental, lo que podría complicar aún más la situación para los beneficiarios, quienes deben lidiar con la pérdida mientras navegan por un sistema que puede resultar confuso. La indemnización por muerte accidental y la cobertura por hospitalización son conceptos que, aunque relacionados, tienen finalidades distintas. La primera se refiere a la compensación económica otorgada a los beneficiarios en caso de que un accidente resulte en la muerte del asegurado, mientras que la segunda abarca los costos médicos derivados de la atención hospitalaria. Esta distinción es crucial para que las familias entiendan qué pueden esperar del seguro en momentos de crisis. La cobertura por hospitalización, por otro lado, puede variar según la póliza que se tenga, ya que existen seguros públicos y privados que ofrecen diferentes niveles de protección. En el contexto de una tragedia como la del Real Plaza Trujillo, es imperativo que tanto las víctimas como sus familias conozcan los pormenores de sus pólizas y qué tipo de asistencia pueden recibir. Un aspecto que no se puede pasar por alto es la falta de información y educación sobre seguros en la población. Muchas personas no son conscientes de sus derechos y de los procedimientos necesarios para acceder a indemnizaciones y coberturas. Es fundamental que, tras eventos como el ocurrido en Trujillo, se refuercen las campañas de concientización sobre la importancia de contar con seguros adecuados y de mantenerlos al día. En conclusión, la tragedia en el Real Plaza Trujillo es un recordatorio doloroso de la vulnerabilidad de los espacios públicos y la necesidad imperiosa de garantizar la seguridad de sus visitantes. Asimismo, pone de manifiesto las fallas en el sistema de seguros y la importancia de que tanto los negocios como los consumidores se informen sobre sus derechos y responsabilidades. En medio del luto, debe surgir una oportunidad para la reflexión y la mejora en la protección de la vida y la salud de todos.