Desinformación sobre VIH y SIDA revive estigmas en nuevas generaciones

Desinformación sobre VIH y SIDA revive estigmas en nuevas generaciones

A 40 años de identificar el VIH, persisten desinformación y estigmas. Se requiere educación integral y campañas efectivas para combatir prejuicios.

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros

Juan Brignardello Vela

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.

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Salud

En el contexto de la conmemoración de los 40 años desde la identificación del VIH como el agente causal del SIDA, el panorama en torno a la información y la desinformación sobre esta enfermedad sigue siendo un tema de gran relevancia. En una sociedad donde el conocimiento es más accesible que nunca gracias a la tecnología, la falta de información actualizada sobre el VIH y el SIDA ha propiciado la reaparición de prejuicios y estigmas que se creían superados. Esta realidad fue expuesta por Juan Bosco Valle, presidente de Convihve, una asociación civil en Morelia dedicada a apoyar a personas que viven con VIH y SIDA. Valle aseguró que a pesar de los avances en tratamientos y la comprensión del VIH, la desinformación se convierte en un terreno fértil para el renacer de estigmas que han marcado la historia de esta enfermedad. “Al no tener información, se repiten los prejuicios y la discriminación”, afirmó. Este ciclo vicioso de ignorancia y rechazo es particularmente preocupante en las nuevas generaciones, quienes a menudo se ven expuestos a información obsoleta y errónea que circula en internet. Uno de los fenómenos más alarmantes señalados por Valle es el uso de plataformas digitales, donde los jóvenes tienden a buscar información sobre el VIH. Sin embargo, muchas veces terminan encontrando datos desactualizados que alimentan mitos absurdos, como la idea de que el virus se transmite a través de mosquitos o besos. Este resurgimiento de creencias erróneas no solo es peligroso, sino que también refleja una falta de educación sexual integral que debería ser abordada desde etapas tempranas de la vida. El activista enfatizó que hoy en día se conocen las vías de transmisión del VIH: la sexual, la sanguínea y la perinatal. Sin embargo, la vía sexual sigue siendo la más prevalente. Esto implica que el tema de la sexualidad debe ser parte de la educación formal, comenzando desde la primaria. Si no se aborda adecuadamente, se corre el riesgo de que los adolescentes crezcan con ideas distorsionadas que perpetúan el estigma y la violencia contra quienes viven con el virus. La educación sobre el VIH/SIDA no solo debe centrarse en la transmisión, sino también en la prevención y el tratamiento. Valle subrayó la importancia de que las personas comprendan que un diagnóstico de VIH no implica que alguien deba ser segregado o señalado. La empatía y la comprensión son esenciales para crear un entorno más inclusivo y respetuoso. La necesidad de campañas informativas efectivas y accesibles se vuelve crucial en este contexto. Las instituciones educativas y organizaciones de salud deben trabajar de la mano para desarrollar programas que no solo informen, sino que también sensibilicen sobre la realidad de vivir con VIH. Esto podría romper el ciclo de desinformación y desestigmatización que ha persistido durante décadas. La lucha contra el SIDA no solo es una cuestión médica; también es un desafío social que requiere un cambio en la percepción pública. Valle instó a la sociedad a reflexionar sobre cómo el miedo y la desinformación han contribuido a la marginación de personas con VIH. La transformación social necesaria para erradicar el estigma comienza con un cambio en la forma en que se habla y se entiende el VIH. Además, el activista resaltó que las nuevas generaciones tienen un papel fundamental en este cambio. Al ser más informados y abiertos, pueden convertirse en agentes de cambio, capaces de desafiar los prejuicios y ayudar a construir una sociedad más inclusiva. La educación y la empatía son herramientas poderosas que todos deben tomar en cuenta. A medida que se celebran 40 años desde la identificación del VIH, es vital redoblar esfuerzos para garantizar que la información correcta llegue a todos. Solo así se podrá avanzar hacia un futuro donde el VIH deje de ser un estigma y sea tratado como una cuestión de salud que merece atención y respeto. La batalla contra el SIDA continúa, y es responsabilidad de todos contribuir a un cambio positivo.

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