
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




El trágico suceso ocurrido el pasado 21 de febrero en el patio de comidas del Real Plaza Trujillo ha dejado una huella imborrable en la comunidad, con seis víctimas fatales y más de 80 heridos, según reportes oficiales. Este evento, que ha conmocionado a la región, también ha puesto de relieve una problemática latente en el país: la escasa penetración de seguros en la economía peruana. Especialistas de BL Corredores de Seguros han señalado que muchos de los seguros que podrían haber mitigado los efectos de esta tragedia no están contratados, lo que agrava la situación para las víctimas y sus familias. Alejandro Lagos, Gerente General de BL Corredores de Seguros, ha expuesto que, en situaciones como esta, es crucial activar diversos tipos de seguros que podrían ofrecer un alivio tanto a los afectados como a los propietarios del centro comercial. Los seguros patrimoniales, por ejemplo, son fundamentales. Estos incluyen pólizas de propiedad o multirriesgo que permiten cubrir los costos asociados con la remoción de escombros y los trabajos necesarios para la reconstrucción del lugar. Además de las reparaciones físicas, los propietarios del Real Plaza Trujillo se enfrentarán a la pérdida de ingresos, un aspecto que puede ser cubierto por el seguro de Lucro Cesante. Este tipo de póliza está diseñada para amparar a los propietarios frente a las pérdidas económicas durante el tiempo que el centro comercial esté cerrado por la situación de emergencia. Sin embargo, la realidad es que muchos de estos seguros pueden no estar en vigor. Lagos subraya que la baja contratación de pólizas en el país podría dejar a los propietarios y a las víctimas en una situación aún más precaria. Esto se agrava con la existencia de un seguro de Lucro Cesante Contingente, que se activa en caso de que se ordene el cierre del centro comercial por parte de las autoridades, aunque no haya daños directos en todos los locales. Por otro lado, la responsabilidad civil también juega un papel crucial en este tipo de tragedias. Jose Moya, director técnico de la misma firma de corredores, destacó la importancia de contar con seguros de Responsabilidad Civil Extracontractual. Estas pólizas permiten al propietario del centro comercial hacer frente a los reclamos de terceros afectados, cubriendo gastos médicos, funerarios e indemnizaciones a los familiares de las víctimas, según lo determinen las autoridades. Asimismo, Moya mencionó el seguro de Responsabilidad Civil Patronal, que es esencial para proteger a los trabajadores afectados por el evento. Este seguro puede cubrir reclamaciones derivadas de lesiones o daños sufridos en el lugar de trabajo, lo que es particularmente relevante en un incidente de esta magnitud. A medida que la comunidad de Trujillo se recupera de esta tragedia, la necesidad de reflexionar sobre la importancia de los seguros se vuelve evidente. Muchos ciudadanos, al igual que las empresas, no están suficientemente protegidos ante eventualidades de esta naturaleza. La falta de educación en materia de seguros y la percepción de que estos son un gasto innecesario contribuyen a que la penetración de los mismos siga siendo baja. Los expertos sugieren que este tipo de incidentes debe servir como un llamado de atención para que tanto la población en general como las empresas reconsideren su postura frente a los seguros. Invertir en una póliza puede significar la diferencia entre la recuperación rápida tras un evento adverso o una crisis financiera prolongada. Es fundamental que las autoridades y las instituciones del sector promuevan una mayor concienciación sobre la importancia de contar con seguros adecuados. Los eventos trágicos como el de Real Plaza Trujillo no solo son un recordatorio de la fragilidad de la vida, sino también de la responsabilidad que tenemos como sociedad de protegernos y estar preparados para lo inesperado.