El sector insurtech enfrenta un descenso crítico en financiación en 2024

El sector insurtech enfrenta un descenso crítico en financiación en 2024

El sector insurtech global enfrenta un descenso en financiación en 2024, con un 28% menos de rondas, creando incertidumbre y desafíos.

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros

Juan Brignardello Vela

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.

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El panorama del sector insurtech a nivel global ha mantenido una tendencia descendente en 2024, reflejando una acentuada disminución en la financiación que ha llevado a las startups del ámbito asegurador a enfrentarse a un contexto de incertidumbre y desafíos. Desde que alcanzaron niveles récord en 2021, las expectativas de crecimiento y atracción de capital han caído drásticamente, dejando a este sector en una encrucijada que plantea serias interrogantes sobre su futuro. La flexibilización de los tipos de interés y el creciente interés por proyectos disruptivos en otras industrias no han logrado revertir esta tendencia. A pesar del auge de la inteligencia artificial y su integración en múltiples sectores, el insurtech no ha podido beneficiarse de manera significativa, lo que sugiere una desconexión entre la innovación tecnológica y las expectativas de inversión. Así, 2024 se convierte en el tercer año consecutivo de retroceso en la financiación captada, con cifras que retroceden a niveles mínimos no vistos desde 2017. Un claro indicador de este declive es la disminución del número de rondas de financiación cerradas. En comparación con el año anterior, el sector ha experimentado un recorte del 28% en las transacciones, pasando de 500 en 2023 a únicamente 362 en 2024. Este descenso es especialmente alarmante, ya que representa la cifra más baja registrada en un año desde 2016, evidenciando una significativa pérdida de interés por parte de los inversores. Este descenso en las operaciones también se refleja en la falta de megarrondas, aquellas que superan los 100 millones de dólares. Aunque se registró una operación más que en 2023, el total de acuerdos de este tipo se limitó a siete en 2024, acumulando un valor agregado de apenas 1.100 millones de dólares. Esta situación es preocupante, sobre todo si se considera que en el cuarto trimestre de este año no se registró ninguna megarronda, lo que pone de relieve una falta de confianza generalizada en el sector. El único acuerdo destacado en este último trimestre fue el de la startup india SarvaGram, que logró captar 67 millones de dólares. Sin embargo, esto no es suficiente para cambiar la narrativa del insurtech, que lucha por recuperar el ímpetu perdido en años anteriores. Las dinámicas del mercado parecen haber cambiado de manera irreversible, y los inversores han optado por ser más cautelosos al momento de asignar capital a este tipo de proyectos. La reducción en la actividad de financiamiento por parte de inversores especializados en insurtech también es un indicador preocupante. Mientras que en 2021 había 57 inversores que realizaron cinco o más operaciones en startups de seguros, este número ha disminuido drásticamente a solo siete en 2024, según datos de CB Insights. Esta caída en el número de inversionistas activos refleja una pérdida de confianza en el modelo de negocio y en la viabilidad a largo plazo de las startups del sector. Con estos datos sobre la mesa, es evidente que el insurtech se enfrenta a un viaje difícil en 2024 y más allá. La combinación de una reducción en la financiación y la escasa actividad de los grandes inversores plantea un escenario complicado para las startups en este espacio. Las empresas tendrán que adaptarse rápidamente y replantear sus estrategias para atraer nuevamente el interés de los financiadores, algo que no parece fácil en el clima actual. El futuro del insurtech dependerá no solo de su capacidad para innovar y adaptarse a las necesidades cambiantes del mercado, sino también de su habilidad para reconstruir la confianza entre los inversores. Será fundamental que las startups del sector demuestren su valor y capacidad para generar retornos en un entorno cada vez más competitivo. A medida que el año avanza, será crucial observar cómo las startups insurtech intentan reconfigurar su enfoque y atraer inversiones. La resiliencia del sector ante estos retos determinará su capacidad para recuperar el impulso perdido y redefinir su lugar en el ecosistema de la tecnología y los seguros. La situación actual plantea un desafío, pero también puede ser una oportunidad para que las empresas más ágiles y adaptables salgan adelante y marquen la pauta en el futuro del insurtech.

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