
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




El sector asegurador en España ha mostrado un notable cambio de tendencia en el último año, reportando un aumento del 16,5% en sus ganancias, alcanzando un total de 6.356 millones de euros. Este crecimiento se produce a pesar de los desafíos significativos que enfrentó el mercado, incluyendo la devastadora Dana que afectó a miles de ciudadanos y propiedades en 2024. Este contraste en los resultados pone de relieve la resiliencia de algunas áreas del sector, aunque también muestra la fragilidad de otros ramos, como el de la salud, que ha experimentado una drástica caída en sus beneficios. El año 2023 fue complicado para el sector asegurador, que vio un recorte del 1,3% en sus resultados, principalmente afectado por la crisis del seguro de automóviles. Esta situación fue impulsada por el incremento de los costes asociado a la inflación, exacerbada por la invasión de Ucrania y una mayor siniestralidad en las carreteras. Sin embargo, el repunte del año pasado sugiere que las aseguradoras han encontrado formas de adaptarse y recuperarse rápidamente, a pesar de las dificultades externas. Entre los diferentes ramos, el sector de la salud se destaca por haber sufrido una significativa caída en sus beneficios, descendiendo un 17,2% hasta los 774 millones de euros. Esta disminución se produce en el contexto de una crisis interna relacionada con el sistema de Muface, que proporciona atención sanitaria a funcionarios públicos que optan por este servicio en lugar de la sanidad pública. El aumento de la siniestralidad en este sector, que alcanzó el 80,58% de las primas, indica que las aseguradoras están enfrentando un aumento en las reclamaciones, lo que ha impactado negativamente en su rentabilidad. A pesar de la crisis, el ramo de la salud ha visto un crecimiento en el volumen de primas, alcanzando los 12.200 millones de euros y acercándose a los 15 millones de asegurados. Esta tendencia sugiere que muchos ciudadanos están utilizando cada vez más la sanidad privada, aunque el aumento del 10% en los precios de los seguros de salud a principios de 2025 también puede ser un indicador del contexto inflacionario que sigue golpeando a la economía española. En contraste, el ramo de seguros multirriesgos ha visto un aumento espectacular en sus beneficios, con un incremento del 142,4%, alcanzando los 846 millones de euros. Esta cifra refleja no solo una recuperación tras el impacto de la Dana, sino también la demanda creciente de cobertura frente a riesgos que antes eran subestimados. Por otro lado, el seguro de automóviles también ha mostrado señales de recuperación, con un beneficio de 274 millones de euros, lo que representa un aumento del 60,8% respecto al año anterior. La intervención del Consorcio de Compensación de Seguros (CCS) ha sido crucial en la mitigación de los efectos devastadores de la Dana. Este organismo, que se nutre de un recargo en las pólizas de seguros, ha asumido la responsabilidad de indemnizar a los afectados, ya habiendo pagado alrededor de 2.000 millones de euros en compensaciones, mientras que se estima que el daño total podría alcanzar los 3.500 millones. Sin el soporte del CCS, la situación del sector asegurador podría haber sido drásticamente más adversa. Los datos sugieren que la gestión de riesgos en el sector asegurador ha evolucionado, con una clara diferenciación entre los ramos que se están adaptando con éxito a las nuevas realidades del mercado. Sin embargo, la salud se enfrenta a retos persistentes que pueden requerir un replanteamiento estratégico para asegurar su viabilidad y rentabilidad a largo plazo. La crisis de Muface, junto con el aumento de la siniestralidad, son señales de que se necesitarán ajustes en las políticas de seguros médicos para poder equilibrar la balanza. El panorama del sector asegurador en España es, en resumen, un microcosmos de la complejidad económica actual. Las tendencias de crecimiento en algunos segmentos contrastan con los desafíos en otros, ilustrando la necesidad de una comprensión matizada y una gestión adaptativa por parte de las compañías. A medida que el sector continúa navegando en aguas inciertas, será esencial observar cómo se desarrollan estas dinámicas en el futuro cercano. Este contexto no solo afecta a las aseguradoras, sino que también tiene repercusiones significativas para los ciudadanos, quienes deben lidiar con el aumento de costos y la disponibilidad de servicios en un entorno económico cada vez más complicado. La capacidad de adaptación del sector asegurador será crucial no solo para su propia estabilidad, sino también para ofrecer seguridad y tranquilidad a la población en un momento en que más se necesita.