
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




El Ministerio de Salud Pública de la República Dominicana ha emitido un comunicado en el que se asegura que no existe una situación de emergencia respecto al VIH en el país. Esta declaración se produce en el contexto de las acciones y recursos invertidos en el Programa Nacional de Control de las Infecciones de Transmisión Sexual, VIH y Hepatitis, que ha visto un incremento en su presupuesto y alcance. En 2024, el programa invertirá más de 11 millones de dólares en medicamentos y acciones operativas, beneficiando a más de 76,000 personas que viven con el Virus de Inmunodeficiencia Humana. El anuncio ha sido realizado por un alto funcionario de Salud Pública, quien ha destacado la importancia de la distribución de antirretrovirales, además de insumos para la hepatitis B, pruebas de carga viral y genotipo. Estas acciones son fundamentales para el manejo y control del VIH en la población, y se complementan con la adquisición de fórmulas infantiles para niños expuestos al virus, así como medicamentos para la profilaxis preexposición. De esta manera, se han beneficiado a 4,060 usuarios en el país. Uno de los aspectos más destacados de la gestión del Ministerio es la mejora en los indicadores de salud. Según la información proporcionada, se ha logrado una reducción del 7% en nuevas infecciones por VIH y del 55% en las muertes relacionadas con la enfermedad. Esto refleja un compromiso sostenido y un enfoque proactivo por parte de las autoridades sanitarias. Además de las intervenciones médicas, el Programa Nacional de Control ha llevado a cabo charlas educativas dirigidas a grupos en riesgo, alcanzando a 45,751 personas. Estas iniciativas son esenciales para sensibilizar y educar a la población sobre los riesgos asociados al VIH y las medidas de prevención disponibles. La educación es una herramienta poderosa en la lucha contra el virus, y su implementación ha sido una de las prioridades del Ministerio. A pesar de los logros alcanzados, el funcionario reconoció que la sostenibilidad financiera sigue siendo un reto. Sin embargo, subrayó que el país ha tomado medidas para prepararse con fondos propios y así garantizar la continuidad de los programas. Esta proactividad es un indicativo de que el gobierno está comprometido con la salud pública y se esfuerza por prevenir emergencias a largo plazo. La doctora Mónica Thormann, coordinadora del Programa de Prevención de ITS, VIH y Hepatitis, enfatizó que cada año se realizan proyecciones para la compra de medicamentos e insumos, asegurando así que el sistema de salud esté preparado ante posibles eventualidades. “Para nosotros no es una situación grave ni de emergencia”, afirmó, señalando que los esfuerzos realizados en los últimos cinco años han permitido al país establecer una red de atención robusta. República Dominicana se distingue en la región por su enfoque innovador en la prevención del VIH, implementando estrategias como la profilaxis postexposición (PEP) y la profilaxis preexposición (PrEP). Estas iniciativas están especialmente dirigidas a poblaciones clave de alto riesgo, como aquellas que tienen parejas seropositivas o trabajadoras sexuales, lo que resalta un enfoque integral en la lucha contra el VIH. La respuesta del Ministerio de Salud no solo se limita a la atención médica, sino que también abarca la promoción de la salud y la prevención. A través de las Direcciones Provinciales de Salud, se están desarrollando estrategias específicas para reducir la incidencia del VIH en el país, lo que subraya un compromiso a nivel local y nacional. Mientras el país continúa avanzando en la lucha contra el VIH, es crucial que la población esté informada y participe en las iniciativas de prevención. La colaboración entre el gobierno, las organizaciones no gubernamentales y la sociedad civil es esencial para enfrentar el virus de manera efectiva y sostenible en el tiempo. Así, la República Dominicana se posiciona como un referente en la región en cuanto a la gestión del VIH, mostrando que, con recursos adecuados y una planificación adecuada, es posible controlar y reducir el impacto de esta enfermedad.