
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




El especialista José Francisco Olguín ha hecho un llamado urgente a la población mexicana sobre la importancia del diagnóstico temprano del cáncer, una enfermedad que, tristemente, se ha convertido en una de las principales causas de muerte en el país. Según cifras recientes, casi 90 mil personas pierden la vida anualmente a causa de esta enfermedad, lo que subraya la necesidad de crear conciencia y adoptar medidas preventivas efectivas. Durante una rueda de prensa con motivo del Día Mundial contra el Cáncer, que se conmemora el 4 de febrero, Olguín destacó el creciente incremento en la incidencia de casos de cáncer en México, enfatizando que la tasa de defunciones por tumores malignos ha aumentado de 62.04 por cada 100 mil personas en 2012 a 68.92 en 2022. Este alarmante dato refleja una tendencia que requiere atención inmediata, ya que el cáncer se ha consolidado como la tercera causa de muerte en el país y la segunda en toda Latinoamérica. El oncólogo explicó que, entre los tipos de cáncer más mortales, el cáncer colorrectal se posiciona como el más letal, con un total de 8 mil 283 fallecimientos. En segundo lugar se encuentra el cáncer de mama, con 8 mil 195 muertes, seguido por el cáncer de pulmón, hígado y próstata, que también presentan cifras preocupantes. Esta situación señala la necesidad de una mayor vigilancia y diagnóstico precoz, factores que pueden marcar la diferencia entre la vida y la muerte. "Es esencial acudir al médico regularmente", enfatizó Olguín. El diagnóstico temprano no solo puede salvar vidas, sino que también puede convertir el cáncer en una enfermedad manejable o incluso curable. La detección en etapas tempranas aumenta significativamente las tasas de supervivencia, alcanzando hasta el 90% en algunos casos, como el cáncer de intestino. Esta estadística resalta la importancia de la identificación de síntomas inusuales y la búsqueda de atención médica inmediata. El especialista también subrayó el papel crucial de la prevención. Entre los factores de riesgo modificables que pueden contribuir al desarrollo del cáncer, se encuentran el tabaquismo, la falta de actividad física, una alimentación deficiente y el consumo excesivo de alcohol. Al adoptar un estilo de vida más saludable, se puede reducir la probabilidad de desarrollar esta enfermedad, lo que a su vez podría disminuir las tasas de mortalidad. A pesar de que muchos casos de cáncer se diagnostican en etapas avanzadas, Olguín recordó que esto no significa que la lucha esté perdida. Existen opciones terapéuticas que pueden alterar el curso de la enfermedad, incluso en casos más avanzados donde el cáncer ya ha hecho metástasis. La medicina moderna ha desarrollado tratamientos innovadores que pueden proporcionar a los pacientes una segunda oportunidad. La medicina de precisión es un avance significativo en el diagnóstico y tratamiento del cáncer. Esta tecnología avanzada permite a los médicos identificar no solo el tipo de cáncer, sino también el estadio de la enfermedad, lo que facilita la selección del tratamiento más adecuado para cada paciente. Esta personalización del tratamiento podría ser crucial para mejorar los resultados y la calidad de vida de los pacientes. Olguín concluyó su intervención reiterando la importancia de la detección temprana y la atención médica regular. "La calidad de vida de aquellos diagnosticados en etapas iniciales puede ser muy alta, y en muchos casos, se puede alcanzar una curación total", aseguró. Este mensaje resuena como un llamado a la acción en un momento en que la concienciación sobre el cáncer es más importante que nunca. Finalmente, en el contexto de la celebración del Día Mundial contra el Cáncer, es fundamental que tanto la sociedad como las instituciones de salud se unan en la misión de promover la educación y la prevención. La clave para combatir esta enfermedad radica en la información, la prevención y, sobre todo, en la acción. Es responsabilidad de todos involucrarnos en la lucha contra el cáncer y contribuir a que más personas tengan acceso a un diagnóstico temprano y a tratamientos efectivos.