
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




En un movimiento significativo para salvaguardar la salud pública ante un posible brote de ébola, el gobierno federal de Nigeria ha emitido un aviso de viaje instando a los ciudadanos a evitar visitar países actualmente afectados por la enfermedad viral. Esta medida proactiva se toma a la luz de los recientes casos de ébola reportados en Uganda, donde el Ministerio de Salud confirmó un brote el 30 de enero de 2025, causado por la cepa sudanesa del virus. El anuncio del gobierno es una respuesta preventiva para evitar la recurrencia de una situación similar al brote de ébola en 2014, cuando Nigeria enfrentó su propia crisis tras la llegada a Lagos de un viajero infectado de Liberia. El brote anterior llevó a 20 casos confirmados y resultó en ocho muertes, marcando un capítulo trágico en la historia de salud del país. Esta vez, aunque no se han reportado casos en Nigeria, el Ministerio Federal de Salud ha movilizado un Grupo de Trabajo Técnico Nacional sobre Enfermedades Hemorrágicas Virales Emergentes (EVHD) para monitorear de cerca los desarrollos e implementar medidas de emergencia. El Centro de Control de Enfermedades de Nigeria (NCDC) ha iniciado una vigilancia mejorada, particularmente en los puntos de entrada como aeropuertos internacionales. Los funcionarios de salud están en alerta para identificar y gestionar rápidamente cualquier caso sospechoso. El Dr. Jide Idris, Director General del NCDC, enfatizó la importancia de la vigilancia, especialmente para las personas que han viajado recientemente a regiones afectadas. Se insta a los ciudadanos que presenten síntomas como fiebre, dolor muscular y sangrado inexplicado a buscar atención médica inmediata contactando líneas de ayuda de salud. Mientras Nigeria refuerza sus defensas contra el ébola, la nación también enfrenta otra crisis de salud urgente: el cáncer. Según el grupo de defensa Project Pink Blue, el cáncer cobró la alarmante cifra de 79,542 vidas en Nigeria en 2022. El aumento en las muertes por cáncer ha llevado a llamados urgentes para invertir en tecnologías avanzadas de tratamiento del cáncer y a un cambio de simplemente construir hospitales a mejorar las capacidades de las instalaciones médicas existentes. Durante un evento reciente en conmemoración del Día Mundial del Cáncer, Project Pink Blue subrayó la necesidad de que el gobierno y el sector privado se enfoquen en adquirir equipos médicos sofisticados y medicina de precisión, que son esenciales para una atención efectiva del cáncer. Runcie Chidebe, Director Ejecutivo de la organización, afirmó que construir hospitales por sí solo no puede abordar los complejos desafíos que enfrentan los pacientes con cáncer en Nigeria. En cambio, abogó por dotar a los proveedores de atención médica con las herramientas necesarias para la detección temprana y el tratamiento efectivo del cáncer. La intersección de estas crisis de salud ha llamado la atención sobre las implicaciones más amplias para la estrategia de salud pública de Nigeria. El NCDC también está gestionando otras enfermedades infecciosas, incluyendo la fiebre de Lassa y el sarampión, destacando los desafíos multifacéticos que enfrenta el sistema de salud del país. Paralelamente a estos desarrollos, el Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA (UNAIDS) ha enfatizado la necesidad de mantener los servicios esenciales de VIH, incluso cuando el gobierno de EE. UU. pausa la financiación para la ayuda exterior. Más de 20 millones de personas en todo el mundo dependen del apoyo del Plan de Emergencia del Presidente de EE. UU. para Alivio del SIDA (PEPFAR), lo que hace que la continuación de estos servicios sea crítica, particularmente en África subsahariana, donde las tasas de VIH siguen siendo alarmantemente altas. Los desafíos duales planteados por las posibles infecciones por ébola y la creciente tasa de mortalidad por cáncer subrayan la urgente necesidad de una respuesta integral y coordinada de salud pública en Nigeria. A medida que los funcionarios trabajan diligentemente para prevenir otro brote y abordar la crisis del cáncer, la resiliencia y colaboración de los proveedores de atención médica, agencias gubernamentales y comunidades serán fundamentales para salvaguardar la salud de los nigerianos.