Recortes en el Ministerio de Salud generan crisis en programas esenciales de atención sanitaria

Recortes en el Ministerio de Salud generan crisis en programas esenciales de atención sanitaria

La reducción de personal en el Ministerio de Salud genera alarmas sobre la atención sanitaria pública y el futuro de programas vitales.

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros

Juan Brignardello Vela

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, y Vargas Llosa, premio Nobel Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, en celebración de Alianza Lima Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, Central Hidro Eléctrica Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, Central Hidro
Salud

La reciente reducción de personal en el Ministerio de Salud ha encendido alarmas en diversos sectores relacionados con la atención sanitaria pública en el país. Según denuncias de los gremios de trabajadores, la eliminación de más de 360 contratos ha llevado a una disminución del 40% en la Dirección de Respuesta al VIH, ITS, Hepatitis virales y Tuberculosis, así como un recorte del 30% en la Dirección de Inmunizaciones. Estas decisiones, que forman parte de un plan más amplio que incluye 1400 despidos, han suscitado preocupaciones sobre la continuidad de programas críticos de salud pública, incluyendo el Hospital Bonaparte. Las fuentes del gremio ATE han manifestado su descontento, afirmando que no hay justificación para estos recortes. Según ellos, la dirección del ministro Mario Lugones ha argumentado que las áreas están sobredimensionadas, una afirmación que los trabajadores refutan con firmeza. De acuerdo a los representantes gremiales, la situación actual no es solo una reorientación del área, sino un intento deliberado de reducir el Ministerio a su mínima expresión, lo que podría tener consecuencias devastadoras para la salud pública. La Fundación Huésped, una organización dedicada a la prevención de enfermedades de transmisión sexual, ha expresado su preocupación por los efectos que estos despidos tendrán en la atención a las personas que viven con VIH y otras enfermedades. Leandro Cahn, titular de la fundación, adelantó que están siguiendo de cerca este desarrollo, dado que la dirección de VIH es responsable de la compra de test y medicamentos necesarios para miles de pacientes que dependen del sistema público de salud. En el contexto de la pandemia, Argentina había logrado mantener uno de los calendarios de vacunación más completos de la región, pero estos recortes amenazan con revertir esos avances. Con una disminución en el personal encargado de la compra y distribución de vacunas, médicos y especialistas advierten que la falta de recursos podría complicar la atención y el tratamiento de enfermedades que, hasta ahora, estaban controladas. Asimismo, la reducción de personal en las áreas de Hepatitis y Tuberculosis ha puesto en riesgo funciones básicas de diagnóstico y tratamiento. Informes del gremio indican que incluso se despidió al único especialista en tuberculosis del equipo, lo que podría agravar la situación de una enfermedad que ya es motivo de preocupación en distintos sectores. El impacto de estos despidos también se extiende a la salud sexual de la población. Según los gremios, la reducción en la compra de preservativos es una consecuencia inevitable de estos recortes, lo que podría contribuir a un aumento en la tasa de sífilis en el país. Esto representa un retroceso significativo en los esfuerzos por prevenir enfermedades de transmisión sexual y resalta la necesidad de mantener una atención sanitaria robusta. Frente a esta crisis, la Asociación de Trabajadores del Estado ha solicitado una audiencia con las autoridades para revertir la decisión de despidos. Además, han organizado un abrazo simbólico al edificio del Ministerio de Salud para visibilizar la situación de los trabajadores afectados. Los gremios sostienen que los despedidos son profesionales con muchos años de experiencia y un compromiso inquebrantable con el bienestar de la población. Desde el Ministerio de Salud, al ser consultados sobre la medida, han defendido los despidos como parte de una "optimización" de los recursos humanos. Según declaraciones oficiales, los recortes son resultado de la identificación de irregularidades en las contrataciones y la necesidad de reestructurar el Ministerio. Sin embargo, los gremios aseguran que todos los despedidos cumplieron con los requisitos de idoneidad exigidos, lo que plantea serias dudas sobre la transparencia y la lógica detrás de estas decisiones. El impacto de estos recortes no se limita únicamente a las áreas de VIH y vacunas. También se ven afectadas la Dirección Nacional de Medicamentos y el programa de Zoonosis, que garantizan el acceso a tratamientos esenciales para enfermedades transmisibles. La reducción del personal en estas áreas limita drásticamente la capacidad de respuesta del sistema de salud ante posibles brotes de enfermedades, poniendo en riesgo tanto la salud humana como la animal. La situación actual plantea un escenario preocupante en el que la salud pública se encuentra en una encrucijada. Los despidos no solo amenazan la continuidad de programas esenciales, sino que también pueden tener repercusiones a largo plazo en el control de enfermedades y la prevención de futuras pandemias. La comunidad, los profesionales de la salud y la población en general deberán estar alertas y exigir una atención responsable y efectiva en un momento crítico para la salud pública del país.

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