
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




Un reciente ensayo clínico respaldado por los Institutos Nacionales de Salud (NIH) está explorando un tratamiento innovador diseñado para aliviar los síntomas del dengue, una enfermedad causada por el virus del dengue y transmitida por mosquitos Aedes infectados. Este estudio pionero, liderado por el Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas (NIAID) de los NIH, tiene como objetivo abordar una preocupación de salud global que afecta a cientos de millones de personas cada año. El ensayo se centra en una cepa debilitada del virus del dengue para evaluar la seguridad y eficacia de un nuevo tratamiento terapéutico en investigación. La fiebre del dengue, que se encuentra predominantemente en regiones tropicales y subtropicales, infecta a un asombroso número de 400 millones de personas cada año, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. La enfermedad ha mostrado un alarmante aumento de casos, particularmente en las Américas, donde se han presentado transmisiones locales en varios estados, incluidos Arizona, California, Florida, Hawái y Texas. Puerto Rico, reflejando estas tendencias, reportó casi 1,500 casos el año pasado, lo que resalta la urgencia de abordar esta crisis de salud pública. La mayoría de las infecciones por dengue son asintomáticas; sin embargo, los casos sintomáticos pueden llevar a dolores de cabeza severos, dolores corporales, fiebre y potencialmente enfermedades graves que pueden ser incapacitantes. La urgente necesidad de opciones de tratamiento efectivas se destaca por las observaciones de los profesionales de la salud. "Cuando atendemos a un paciente que está gravemente enfermo por dengue, los proveedores de salud tienen pocas opciones más allá de proporcionar cuidados de apoyo," afirma la Directora del NIAID, Jeanne Marrazzo, M.D., M.P.H. El ensayo en curso tiene como objetivo encontrar terapias que puedan proporcionar alivio, que es desesperadamente necesario frente a esta enfermedad prevenible. En el corazón de esta investigación clínica se encuentra el AV-1, un anticuerpo monoclonal humano en investigación desarrollado por la empresa biotecnológica AbViro, ubicada en Bethesda, Maryland. El objetivo principal del anticuerpo es mitigar los síntomas clínicos asociados con el virus del dengue, administrándose tanto antes como después de la infección. Datos alentadores de un ensayo anterior de Fase 1 sugirieron que el AV-1 mostró un perfil de seguridad favorable en participantes humanos, estableciendo las bases para el ensayo más amplio de Fase 2 que ahora se lleva a cabo. El ensayo de Fase 2 tiene la intención de reclutar al menos 84 voluntarios adultos sanos en dos destacados sitios de investigación: el Centro de Investigación en Inmunización de la Escuela de Salud Pública Bloomberg de Johns Hopkins en Baltimore, Maryland, y el Centro de Pruebas de Vacunas de la Universidad de Vermont en Burlington, Vermont. Los participantes se someterán a un exhaustivo proceso de selección y exámenes físicos antes de ser asignados aleatoriamente a dos grupos distintos. Un grupo recibe AV-1 un día antes de la exposición al virus del dengue, mientras que el otro grupo lo recibe cuatro días después de la exposición. Cada grupo se subdividirá en tres niveles de dosificación diferentes, asegurando una evaluación rigurosa de la efectividad del anticuerpo a distintas concentraciones. Junto con la dosificación de AV-1, cada voluntario recibirá una inyección de una cepa atenuada (debilitada) del virus del dengue. Estudios previos que utilizaron este virus de desafío han indicado que muchos voluntarios experimentaron síntomas leves, incluidos erupciones cutáneas y dolor leve en músculos y articulaciones. Sin embargo, ninguno de los participantes progresó a dengue severo ni desarrolló fiebre, proporcionando una visión fundamental sobre la seguridad del componente de exposición al virus de este ensayo. Para monitorear meticulosamente los resultados asociados con el AV-1, los voluntarios participarán en un régimen de seguimiento estructurado que abarca al menos 155 días. Durante estas visitas de seguimiento, los equipos de investigación emplearán diversas metodologías, incluyendo evaluaciones físicas, registros en diarios y análisis de sangre para recopilar datos cruciales. Este enfoque multifacético permitirá a los científicos determinar las respuestas inmunitarias de los voluntarios al desafío del dengue, la persistencia del virus en su torrente sanguíneo y cualquier manifestación sintomática que pueda surgir. Los hallazgos anticipados de este ensayo clínico no solo aclararán el impacto del AV-1 en el proceso de recuperación, sino que también explorarán la eficacia de las diversas dosis. Si los resultados indican un resultado terapéutico prometedor, los investigadores pueden buscar ensayos clínicos adicionales para evaluar más a fondo el potencial del AV-1 para combatir el virus del dengue. Al hacerlo, podrían allanar el camino para un paradigma de tratamiento innovador que transforme el panorama del manejo de la fiebre del dengue, reduciendo potencialmente la morbilidad asociada con este problema de salud global. La urgencia de desvelar terapias efectivas contra el dengue se acentúa por el aumento global en las tasas de infección y la falta de opciones de tratamiento aprobadas por la FDA disponibles para la enfermedad. La actual dependencia de cuidados de apoyo para pacientes con dengue gravemente enfermos resalta un vacío significativo en el panorama de tratamientos que este ensayo busca llenar. La búsqueda de una solución viable subraya el compromiso de organizaciones como el NIAID para avanzar en nuestra comprensión y capacidades en el manejo de enfermedades infecciosas. A medida que los investigadores continúan desentrañando las complejidades que rodean al dengue y su tratamiento, el futuro sostiene un faro de esperanza. Innovaciones prometedoras como el AV-1 no solo podrían mejorar los resultados para los pacientes, sino también servir como una medida vital contra una enfermedad que sigue desafiando a los profesionales de la salud y a los sistemas de salud pública a nivel mundial. Con los conocimientos obtenidos de este ensayo, las autoridades de salud podrían pronto contar con herramientas valiosas para combatir el dengue, proporcionando alivio y salvando vidas en el proceso. Mientras esperamos los resultados del ensayo, la comunidad científica global se mantiene vigilante y optimista, aprovechando la experiencia colectiva para abordar la inminente amenaza de la fiebre del dengue. La colaboración y la pasión evidentes en este ensayo clínico reflejan una búsqueda incansable de conocimiento y una dedicación inquebrantable a mejorar la salud humana frente a desafíos persistentes.