Nueva investigación revela alarmantes efectos genotóxicos de virus como el SARS-CoV-2.

Nueva investigación revela alarmantes efectos genotóxicos de virus como el SARS-CoV-2.

Investigaciones recientes revelan que varios virus, incluido el SARS-CoV-2, pueden dañar el ADN humano, lo que podría llevar a riesgos para la salud a largo plazo y cáncer.

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros

Juan Brignardello Vela

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, y Vargas Llosa, premio Nobel Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, en celebración de Alianza Lima Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, Central Hidro Eléctrica Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, Central Hidro
Salud

La batalla en curso contra las enfermedades virales ha adquirido una nueva dimensión, ya que investigaciones recientes revelan inquietantes hallazgos sobre los efectos genotóxicos de varios virus, incluido el notorio SARS-CoV-2, que causa COVID-19. Un estudio exhaustivo realizado por investigadores de múltiples universidades, incluyendo la Universidad Médica de Bialystok y la Université Paris-Saclay, ha descubierto los métodos complejos mediante los cuales los virus comprometen la integridad del ADN humano, presentando riesgos potenciales para la salud a largo plazo que se extienden más allá de los síntomas inmediatos de la infección. La genotoxicidad, el fenómeno por el cual los agentes causan daño al material genético dentro de las células, se ha relacionado con una variedad de virus como el VIH, el VPH, la hepatitis B y C, el virus de Epstein-Barr y ahora el SARS-CoV-2. Las implicaciones de este daño son profundas, ya que puede conducir a mutaciones que resulten en problemas de salud graves, incluido el cáncer. El estudio destaca cómo los virus emplean diversas estrategias para infligir este daño, a menudo manipulando los mecanismos celulares del huésped para facilitar su propia replicación. Uno de los mecanismos primarios de la genotoxicidad es la integración del material genético viral en el ADN del huésped. Este proceso puede interrumpir las funciones celulares normales y potencialmente activar oncogenes, contribuyendo al desarrollo de cánceres. El virus del papiloma humano (VPH), por ejemplo, es una causa bien documentada de cáncer cervical debido a su integración en el genoma del huésped. Además, los virus a menudo explotan las vías de reparación del ADN del huésped para promover su replicación mientras infligen simultáneamente estrés oxidativo. Esto es particularmente evidente en el VIH, que no solo integra su material genético, sino que también produce proteínas que interfieren con los procesos de reparación del ADN del huésped, lo que lleva a un aumento de mutaciones. De manera similar, las infecciones crónicas por hepatitis B y C conducen a una inflamación sostenida y a la producción de especies reactivas de oxígeno, resultando en daño al ADN que aumenta el riesgo de cáncer. Los hallazgos del estudio sobre el SARS-CoV-2 son particularmente preocupantes, ya que la evidencia emergente sugiere que este virus puede causar un daño significativo al ADN en individuos infectados. Se han observado marcadores elevados de daño al ADN en las células sanguíneas de pacientes gravemente afectados por COVID-19. Los mecanismos a través de los cuales el SARS-CoV-2 inflige este daño incluyen la producción de especies reactivas de oxígeno desencadenadas por la interacción del virus con los receptores de las células huésped y la degradación de componentes cruciales del sistema de respuesta al daño del ADN. Esto no solo deja a las células infectadas vulnerables a mutaciones, sino que también puede contribuir a complicaciones de salud a largo plazo que exhiben algunos sobrevivientes de COVID-19, como problemas cardiovasculares y neurológicos. Curiosamente, el estudio revela que incluso los virus que no se asocian típicamente con el cáncer pueden inducir daño al ADN. Por ejemplo, se ha demostrado que el virus de la influenza y el SARS-CoV-2 causan rupturas en las cadenas de ADN en condiciones inflamatorias. Esto amplía la comprensión de las infecciones virales y su potencial para comprometer la integridad genómica, destacando la necesidad de un enfoque integral para estudiar los impactos virales en la salud humana. Dada esta información, la investigación subraya la importancia de desarrollar estrategias para mitigar los efectos de la genotoxicidad viral. Las vacunas, como la vacuna contra el VPH, han demostrado ser efectivas en la reducción de la incidencia de cáncer, ilustrando el potencial de las medidas preventivas. Además, explorar terapias que mejoren los mecanismos de reparación del ADN en células infectadas por virus podría conducir a enfoques de tratamiento innovadores. A medida que el mundo continúa lidiando con las repercusiones de las infecciones virales, comprender los efectos genotóxicos de estos patógenos es crucial. El conocimiento obtenido de este estudio no solo arroja luz sobre las complejidades de las interacciones virales con las células huésped, sino que también enfatiza la urgente necesidad de continuar la investigación y la vigilancia en la lucha contra las amenazas a la salud que plantean las enfermedades virales.

Ver todo

Lo último en El mundo