
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




En los mercados urbanos de Nigeria, las judías verdes son una vista común, a menudo utilizadas para añadir un toque delicioso a platos como el arroz frito. Sin embargo, investigaciones recientes han iluminado los notables beneficios para la salud de esta humilde verdura, sugiriendo que puede ser más que un simple adorno. Desde la reducción del riesgo de enfermedades hasta el fortalecimiento del sistema inmunológico, las judías verdes se destacan como una potencia nutricional. Las judías verdes, conocidas científicamente como Phaseolus vulgaris, pertenecen a una diversa familia de plantas con aproximadamente 150 variedades cultivadas en todo el mundo. Aunque algunos pueden verlas erróneamente como un alimento básico occidental, se cultivan extensamente en África y Asia, destacándose en diversas cocinas locales. Ricas en vitaminas y minerales esenciales, las judías verdes son celebradas no solo por su sabor, sino también por sus significativos beneficios para la salud. Una de las ventajas más convincentes de consumir judías verdes radica en su potencial para combatir el cáncer. Investigaciones extensas indican que estas judías poseen propiedades anticancerígenas, gracias a un rico perfil de antioxidantes y otros nutrientes. Estudios han demostrado que las fibras dietéticas y los microconstituyentes presentes en las judías verdes pueden ayudar a prevenir el desarrollo y la propagación de varios tipos de cáncer, incluyendo los de mama, colon y próstata. Notablemente, los antioxidantes, en particular la luteína y la vitamina C, juegan roles críticos en la reducción de riesgos de cáncer, lo que convierte a las judías verdes en un formidable aliado en la prevención del cáncer. Además de sus capacidades para combatir el cáncer, las judías verdes han mostrado promesas en el apoyo a la salud de quienes viven con VIH. Un estudio realizado en Hong Kong descubrió que ciertos nutrientes en las judías verdes francesas pueden inhibir la transcripción inversa en células de VIH-1, lo que sugiere que estas judías podrían servir como una estrategia nutricional complementaria junto a las terapias antirretrovirales tradicionales. Este enfoque dual podría allanar el camino para una mejor gestión de la salud en pacientes con VIH, mejorando su calidad de vida. Además, las judías verdes son beneficiosas para gestionar la diabetes debido a su bajo índice glucémico. Los alimentos con un bajo índice glucémico liberan carbohidratos lentamente, previniendo picos rápidos en los niveles de azúcar en sangre. El consumo regular de judías verdes se ha asociado con una reducción del 35% en el riesgo de diabetes, además de ayudar a aquellos ya diagnosticados con la condición. Su composición rica en fibra apoya una digestión saludable y ayuda a mantener respuestas de insulina estables, lo que las convierte en una valiosa adición a los planes de comidas para diabéticos. El perfil nutricional de las judías verdes es impresionante, ofreciendo altas cantidades de vitaminas A, C y K, junto con minerales esenciales como hierro, magnesio y potasio. Esta variedad de nutrientes no solo apoya la salud en general, sino que también juega un papel crucial en mejorar la función inmunológica y proteger contra los dañinos radicales libres que contribuyen a diversas enfermedades. A medida que la conciencia sobre los beneficios para la salud de las judías verdes se difunde, es esencial que las comunidades de Nigeria y más allá abracen esta joya nutricional. Incorporar judías verdes en las dietas diarias puede proporcionar ventajas significativas para la salud, desde la prevención del cáncer hasta el manejo de la diabetes. A medida que el panorama culinario evoluciona, es realmente momento de reconocer a las judías verdes no solo como un plato de acompañamiento, sino como un componente vital de un estilo de vida saludable.