
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




Apatzingán se encuentra actualmente en el centro de una crisis de salud pública, donde el VIH ha cobrado especial relevancia. La presidenta municipal, Fanny Arreola Pichardo, ha confirmado la presencia de 52 casos de VIH en el municipio, todos ellos asintomáticos, lo que plantea un grave desafío para la salud de la población. La situación se agrava al considerar que esta no es la única enfermedad que afecta a la comunidad, ya que también se registran casos de dengue y diabetes, enfermedades que demandan atención urgente y coordinada. La alcaldesa, en una reciente visita a Morelia, enfatizó la necesidad de prestar atención a estos problemas de salud que, aunque diferentes en naturaleza, comparten un mismo tejido subyacente de deficiencias en el sistema de salud local. "Tenemos un municipio con VIH alto, con altos índices de dengue y diabetes", afirmó Arreola Pichardo, subrayando la complejidad del panorama sanitario que enfrentan los apatzinguenses. En cuanto al dengue, la situación es igualmente preocupante. Con 18 contagios identificados, la enfermedad ha causado la muerte de dos personas, lo que destaca la gravedad del virus transmitido por mosquitos. La alcaldesa atribuye parte de la dificultad en el manejo de la crisis del dengue a la falta de claridad en las competencias entre la Secretaría de Salud y el IMSS Bienestar. "No hay claridad sobre la responsabilidad de comprar insumos, contratar vectores y fumigar", indicó, señalando una de las principales barreras que enfrenta el municipio para controlar la propagación de esta enfermedad. Ante la falta de coordinación y recursos, el municipio ha decidido tomar la iniciativa. Arreola Pichardo mencionó que desde el gobierno local se están adquiriendo insumos para llevar a cabo tareas de abatización y fumigación en colonias y comunidades de Apatzingán. "Estamos haciendo lo que está en nuestras manos para proteger a la población", aseguró la presidenta, quien está comprometida a reducir el impacto de enfermedades como el dengue en su localidad. El contexto de estas enfermedades también pone de manifiesto la urgencia de reforzar la educación y la prevención en salud en Apatzingán. La alcaldesa ha hecho un llamado a la población a involucrarse en la lucha contra el dengue, instando a los ciudadanos a mantener sus hogares limpios y libres de criaderos de mosquitos. La prevención es clave, y la colaboración entre el gobierno y la comunidad resulta crucial para hacer frente a estos retos sanitarios. Además de la respuesta inmediata necesaria para controlar el VIH y el dengue, el municipio también debe abordar las crecientes tasas de diabetes, una enfermedad crónica que afecta a una parte significativa de la población. La interrelación entre estas tres condiciones de salud sugiere un patrón que puede estar asociado a factores socioeconómicos, acceso a servicios de salud y hábitos de vida. La alcaldesa ha manifestado la necesidad de desarrollar programas integrales de salud que no solo se enfoquen en el tratamiento, sino también en la prevención y educación. La administración de Fanny Arreola Pichardo enfrenta un panorama complejo, pero con la determinación de combatir las enfermedades que amenazan a su comunidad, está impulsando acciones que buscan mitigar sus efectos. Sin embargo, para que estos esfuerzos sean efectivos, es crucial que se establezca una colaboración más efectiva entre los distintos niveles de gobierno y se aseguren los recursos necesarios para enfrentar de manera integral esta crisis de salud pública. Los habitantes de Apatzingán deben estar atentos y participar activamente en las iniciativas que se están llevando a cabo. La salud comunitaria es responsabilidad de todos, y la colaboración entre el gobierno y la ciudadanía puede ser la clave para salir adelante en esta difícil situación. En un contexto donde el VIH, el dengue y la diabetes coexisten, la respuesta debe ser multidimensional, abarcando educación, prevención y tratamiento. La situación en Apatzingán es un recordatorio de la fragilidad de los sistemas de salud y la importancia de la acción colectiva. Mientras la administración municipal se esfuerza por implementar medidas, será vital que los apatzinguenses se unan a esta lucha, no solo por su propia salud, sino por el bienestar colectivo de su comunidad. El tiempo para actuar es ahora, y la salud de Apatzingán depende de la cooperación y el compromiso de todos.