
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




En un contexto de creciente preocupación por la seguridad en el transporte público, la discusión sobre la importancia de exigir el boleto al abordar microbuses se ha vuelto crucial. Este pequeño y a menudo menospreciado documento no solo es un comprobante de pago, sino que también puede desempeñar un papel importante en casos de accidentes. Según Eduardo Chávez de Piérola, gerente legal de la Asociación Peruana de Empresas de Seguros (Apeseg), aunque el boleto es un elemento importante, en caso de un accidente, la compañía de seguros no lo exigirá para verificar que el pasajero estaba a bordo del vehículo. La cobertura del Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) se activará con la simple denuncia policial que acredite la presencia del afectado en el incidente. No obstante, la falta de un boleto puede complicar el proceso y traer consigo una serie de inconvenientes. Exigir el boleto al conductor no solo es un derecho del usuario, sino también una medida de protección que podría facilitar el acceso a beneficios en caso de un accidente. Chávez aclara que los pasajeros tienen el derecho de presentar quejas ante el Indecopi si un bus no entrega boletos, lo cual pone de manifiesto la necesidad de una mayor regulación sobre este aspecto, que es fundamental para garantizar la seguridad de los usuarios. El SOAT cubre a las personas involucradas en un accidente vehicular, independientemente de si se trata de un choque entre vehículos, una caída al subir o bajar del micro, o cualquier otro tipo de incidente que ocurra dentro del contexto del transporte. Sin embargo, es importante señalar que el SOAT no cubre incidentes que no sean el resultado del accionar del conductor, como desmayos o problemas de salud preexistentes que puedan afectar a un pasajero. La normativa indica que todos los vehículos motorizados deben portar un SOAT vigente. Esta cobertura es, por ley, una obligación que busca proteger a los pasajeros y a peatones en caso de accidentes. En este sentido, la obligatoriedad del SOAT no solo recae sobre los microbuses, sino también abarca otros servicios de transporte, como taxis, el Metro de Lima y el Metropolitano. La situación se vuelve más compleja cuando se considera la indemnización en caso de fatalidades. De acuerdo con la Superintendencia de Banca, Seguros y AFP (SBS), la indemnización por muerte se otorga a quienes tengan el mejor derecho en el siguiente orden: el cónyuge o pareja de hecho, los hijos menores de edad o incapacitados, y los hermanos que cumplan con ciertos requisitos. Si no hay beneficiarios, la indemnización pasará al Fondo de Compensación de Seguros después de dos años. Para acceder a la indemnización, es crucial que los beneficiarios presenten la documentación correcta, que incluye una declaración jurada firmada legalmente y otros documentos que acrediten su relación con la persona fallecida. Esta regla resalta la necesidad de que las familias se mantengan informadas sobre sus derechos y los procedimientos para reclamar una indemnización, en caso de ser necesario. A pesar de la claridad en las normativas, muchos ciudadanos aún desconocen sus derechos y la importancia de exigir un boleto al abordar el transporte público. La educación sobre el funcionamiento del SOAT y los beneficios que brinda es esencial para que los usuarios puedan protegerse mejor ante eventualidades. La responsabilidad de fomentar esta cultura de exigencia recae no solo en las autoridades, sino también en los propios pasajeros, quienes deben hacerse conscientes de que su seguridad y bienestar dependen de una serie de acciones que son simples pero efectivas, como solicitar un boleto al abordar. Un pequeño gesto que puede hacer una gran diferencia en momentos críticos. En un país donde la seguridad en el tránsito sigue siendo un tema delicado, la colaboración entre los usuarios y las empresas de transporte es vital. Exigir un boleto no solo es una cuestión de derechos, sino que también representa un paso hacia la creación de un entorno más seguro para todos. La próxima vez que subas a un micro, recuerda que tu boleto es más que un simple papel; es una herramienta de protección.