
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




El conflicto entre los mediadores de seguros y Abanca ha cobrado relevancia en las últimas semanas, poniendo de manifiesto las tensiones que pueden surgir en un sector tan competitivo como el de los seguros. El Consejo General de Mediadores, que representa a más de 7.000 intermediarios en todo el país, ha decidido llevar su queja a instancias superiores, dirigiéndose tanto a la entidad financiera como a la Dirección General de Seguros para denunciar lo que consideran prácticas comerciales inapropiadas. El detonante de esta controversia fue el envío de mensajes promocionales por parte de Abanca a los teléfonos móviles de clientes que se encontraban en el periodo de renovación de sus pólizas. En estos mensajes, la entidad bancaria informaba a los usuarios sobre la inminente llegada de su recibo de seguro, al mismo tiempo que les sugería la posibilidad de optar por un seguro de coche con la opción de pago mensual. Desde el Consejo General de Mediadores, se interpreta que esta estrategia de marketing no solo es engañosa, sino que podría estar vulnerando la normativa sobre protección de datos. Los mediadores argumentan que, aunque las campañas promocionales son comunes y necesarias para la difusión de productos, estas deben realizarse con el consentimiento expreso de los usuarios. En este caso, señalan que Abanca estaría aprovechándose de la información que obtiene a través de la domiciliación de recibos de seguros para enviar comunicaciones comerciales, lo cual podría considerarse una violación de la privacidad de los clientes. La falta de consentimiento explícito para el tratamiento de los datos con fines comerciales es uno de los puntos centrales de la queja. Un caso particular que ha captado la atención del Consejo es el de una correduría de Pontevedra, cuyo propietario recibió uno de estos mensajes justo en el momento en que su póliza estaba por renovarse. Este mediador ha afirmado que no recordaba haber otorgado ninguna autorización que permitiera a Abanca utilizar sus datos para fines promocionales. En este sentido, se plantea una cuestión ética y legal sobre la transparencia en la gestión de la información personal de los clientes. La controversia revela un aspecto significativo de la relación entre las entidades bancarias y los mediadores de seguros. A medida que las compañías de seguros y bancos buscan diversificar sus ofertas y captar más clientes, la delgada línea entre marketing agresivo y prácticas desleales se vuelve cada vez más difusa. El Consejo General de Mediadores busca establecer un precedente que limite lo que consideran una competencia desleal y así proteger tanto su labor como los derechos de los consumidores. La queja se enmarca dentro de un contexto más amplio donde la regulación de la publicidad y el uso de datos personales está bajo constante revisión. La normativa europea sobre protección de datos, conocida como GDPR, establece directrices estrictas sobre cómo deben tratarse los datos de los usuarios, apuntando a la necesidad de un consentimiento claro y específico. Sin embargo, las prácticas de algunas entidades financieras parecen desafiar estos principios, lo que ha llevado a la intervención del Consejo. La Dirección General de Seguros, que recibe la carta del Consejo, ahora se encuentra ante la responsabilidad de analizar la situación y determinar si se han producido violaciones a las normativas vigentes. La resolución de este conflicto no solo impactará a Abanca, sino que también sentará un precedente para otras entidades que operan en el sector asegurador y bancario. Mientras tanto, los mediadores continúan haciendo un llamado a la regulación y a la transparencia en las prácticas comerciales de las entidades financieras. Insisten en que es fundamental que los clientes sean informados de manera clara sobre cómo se están utilizando sus datos. Esto no solo fortalecería la confianza en el sector, sino que también promovería un entorno comercial más justo. En los próximos días, se espera que se produzcan reacciones tanto de Abanca como de las autoridades reguladoras, así como un seguimiento por parte de los mediadores que buscan proteger su profesión y garantizar que los derechos de los consumidores sean respetados. Las acciones que se tomen en respuesta a esta denuncia tendrán repercusiones significativas en la forma en que se gestionan las relaciones comerciales en el sector de seguros en el futuro cercano.