Crisis silenciosa de ETS en la comunidad wayuu del eje fronterizo colombo-venezolano

Crisis silenciosa de ETS en la comunidad wayuu del eje fronterizo colombo-venezolano

Las ETS en la comunidad wayuu son una crisis silenciosa. La falta de información y estigmas dificultan prevención y tratamiento, especialmente entre jóvenes.

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros

Juan Brignardello Vela

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, y Vargas Llosa, premio Nobel Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, en celebración de Alianza Lima Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, Central Hidro Eléctrica Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, Central Hidro
Salud

La situación de las enfermedades de transmisión sexual (ETS) en el territorio wayuu, específicamente en el eje fronterizo colombo-venezolano, se ha convertido en una crisis silenciosa. La falta de información, el miedo a ser estigmatizados y los tabúes culturales son factores que dificultan la prevención y el tratamiento de estas enfermedades. En este contexto, la historia de Alberto, un joven indígena wayuu diagnosticado con VIH tras un accidente, es un claro ejemplo de las muchas dificultades que enfrenta la comunidad. Alberto, quien no revela su condición a su familia, simboliza la realidad de muchos jóvenes en esta región. Según un vocero de la Fundación Waleker, la población más afectada está entre los 18 y 23 años, un grupo vulnerable que desconoce la gravedad de las ETS y los métodos de prevención. La fundación, que ha trabajado en la zona durante 15 años, se esfuerza por regularizar a personas wayuu para garantizar el acceso a tratamientos, pero los desafíos son enormes. La falta de acceso a los retrovirales es otro obstáculo. En el estado Zulia, donde se ubica Paraguaipoa, los medicamentos son costosos y los gratuitos están bajo estricta regulación estatal. Carmen Cambar, directora de salud en el municipio Guajira, destaca que la desinformación es un problema latente. Las jornadas de prevención organizadas por instituciones de salud han tenido escasa participación, en parte, porque la comunidad no está informada y porque existe un temor palpable a ser etiquetados. La educación sexual es urgente en este contexto. Un estudio realizado en escuelas locales reveló que solo dos de cada diez estudiantes entendían qué son las ETS y cómo se transmiten. Esta falta de conocimiento se ve exacerbada por la cultura wayuu, donde la sexualidad se considera un tema tabú y se evita discutir abiertamente. Las figuras de autoridad y los padres deben asumir la responsabilidad de educar a los jóvenes sobre estos temas para ayudar a romper el ciclo de desinformación. A pesar de que se implementan espacios de diálogo, como los "Círculos de la palabra", la realidad es que el acceso a la información y la comunicación sobre sexualidad no son suficientes. La sabedora Neima Paz señala que los rituales de iniciación para las jóvenes no abordan la realidad de las ETS, lo que perpetúa la ignorancia. La necesidad de involucrar a líderes comunitarios en la educación sobre salud sexual es esencial, pero no se ha logrado una respuesta coordinada. La dinámica de la frontera, marcada por el tráfico humano y el auge del comercio informal, también influye en la propagación de las ETS. La crisis en Venezuela ha obligado a millones a migrar, y muchas mujeres jóvenes se ven atrapadas en redes de explotación sexual. Esta vulnerabilidad se traduce en un alarmante aumento de contagios, con familias enteras afectadas por el VIH y otras ETS. El caso de Juan, un joven de 15 años portador de VIH, ilustra la precariedad que enfrentan muchos en la región. Sin acceso a tratamiento y viviendo en condiciones de pobreza extrema, su situación es un reflejo de la invisibilidad de los problemas de salud en las comunidades aisladas. La falta de educación, recursos y atención médica adecuada agrava la problemática, dejando a los jóvenes atrapados en un ciclo de enfermedad y estigmatización. A pesar de los numerosos obstáculos, hay esperanza en la forma de nuevas iniciativas. La Fundación Waleker y AHF Colombia están trabajando para crear un Centro Wellness en Maicao, diseñado para ofrecer atención integral a la población afectada por el VIH y otras ETS. Este centro busca ser un espacio seguro y accesible para que los jóvenes y adultos busquen atención médica y asesoría sin miedo a ser juzgados. La lucha contra las ETS en el territorio wayuu requiere un enfoque multidimensional que combine la educación, la atención médica y la eliminación de estigmas sociales. Si bien existen organizaciones que están trabajando arduamente para abordar esta crisis, es fundamental que la comunidad se involucre y que se generen espacios de diálogo que permitan hablar abiertamente sobre la sexualidad y las ETS. En conclusión, las enfermedades de transmisión sexual se presentan como asesinas silenciosas en una región que necesita urgentemente una respuesta coordinada y efectiva. Con la colaboración de las comunidades, las autoridades de salud y las organizaciones no gubernamentales, es posible construir un futuro donde el conocimiento y la atención médica estén al alcance de todos, asegurando así la salud y el bienestar de los jóvenes wayuu.

Ver todo

Lo último en El mundo