
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




La experiencia de Gilles Charette con el virus del papiloma humano (VPH) sirve como un recordatorio serio de los riesgos que plantea esta común infección de transmisión sexual. Charette, un hombre gay y director de la Alianza de Salud Sexual de Hombres Gay en Toronto, descubrió una verruga anal durante una ducha de rutina, lo que llevó a su diagnóstico y posterior tratamiento para el VPH. Al reconocer los peligros potenciales del VPH, optó por pagar de su propio bolsillo la vacuna contra el VPH, una decisión que considera esencial para proteger su salud. El VPH es un virus insidioso que afecta a millones de personas y se estima que es responsable del cinco por ciento de todos los casos de cáncer a nivel mundial. Aunque a menudo se asocia con el cáncer cervical—causando aproximadamente el 99 por ciento de tales casos—expertos como la Dra. Deborah Money de la Universidad de Columbia Británica enfatizan que el VPH no es solo un problema de mujeres. Los hombres también pueden infectarse y están en riesgo de varios tipos de cáncer, incluidos los del ano, pene y garganta. La Agencia de Salud Pública de Canadá (ASPC) informa que alrededor de tres cuartas partes de las personas sexualmente activas se encontrarán con el VPH en algún momento de sus vidas. Si bien muchos eliminarán la infección sin problemas, la amenaza sigue siendo significativa, particularmente para ciertos grupos demográficos. La investigación indica que los hombres gay y bisexuales enfrentan un riesgo mayor debido a su susceptibilidad a los cánceres anales y genitales asociados con el VPH. Alarmantemente, estudios muestran que hasta el 90 por ciento de los casos de cáncer anal están vinculados a infecciones por VPH. Hay una creciente preocupación por la incidencia en aumento de cánceres de boca y garganta, con estadísticas que revelan que las tasas de cáncer de cabeza y cuello en hombres son significativamente más altas que en mujeres. El Tablero de Estadísticas del Cáncer de Canadá revela que en 2019, las tasas masculinas eran 2.7 veces mayores que las femeninas, con proyecciones que indican un aumento a 2.8 veces más altas para 2024. La intersección entre el VPH y el VIH es particularmente preocupante. Charette señala que dentro de las comunidades de hombres que tienen sexo con hombres, las conversaciones sobre el VPH a menudo son opacadas por discusiones sobre el VIH/SIDA. Sin embargo, las personas que viven con VIH tienen un riesgo aumentado de cánceres relacionados con el VPH, lo que hace que la vacunación sea aún más crítica para esta población. La ASPC recomienda que las personas inmunocomprometidas, incluidos aquellos con VIH, reciban un esquema de tres dosis de la vacuna Gardasil-9. La vacunación sigue siendo el medio más efectivo para prevenir la infección por VPH. Gardasil-9, que protege contra nueve cepas de VPH, está disponible tanto para hombres como para mujeres de entre nueve y 45 años, mientras que Cervarix, diseñada para mujeres, cubre las dos cepas de alto riesgo responsables de un porcentaje significativo de los casos de cáncer cervical. Los estudios han demostrado que la vacunación temprana puede llevar a una reducción dramática en el riesgo de cáncer cervical, lo que hace crucial que los jóvenes reciban la vacuna antes de volverse sexualmente activos. Desafortunadamente, existen disparidades en la aceptación de la vacuna, siendo menos los hombres que las mujeres que reciben la vacuna contra el VPH. Según datos de 2023, el 77 por ciento de las mujeres ha recibido al menos una dosis en comparación con el 75 por ciento de los hombres. Si bien la vacuna es gratuita para quienes tienen menos de 26 años a través de varios programas, las personas mayores pueden enfrentar costos significativos, como los 215 dólares por dosis en Toronto, lo que podría limitar el acceso para muchos. La historia de Charette subraya la importancia de la conciencia y las medidas de salud proactivas en relación con el VPH, especialmente entre los hombres. A medida que aumentan las tasas de cánceres relacionados con el VPH, es imperativo que la narrativa se expanda para incluir a todas las personas sexualmente activas, independientemente de su género u orientación sexual. Con vacunas efectivas disponibles y recomendaciones establecidas, aumentar las tasas de vacunación podría disminuir significativamente la carga de los cánceres relacionados con el VPH. Para los hombres, particularmente aquellos en la comunidad LGBTQ+, priorizar la vacunación contra el VPH podría resultar ser una decisión que salve vidas.