
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




Juan Avellaneda, un reconocido diseñador de moda, ha compartido su reciente experiencia tras permanecer ingresado en un hospital durante más de una semana, un periodo que describe como un verdadero "sustazo". Todo comenzó cuando acudió al médico debido a lo que inicialmente parecía ser una tos complicada. Sin embargo, los análisis revelaron que su situación era más compleja de lo esperado. El 19 de enero, Avellaneda ingresó en el hospital, donde se sometió a diversas pruebas antes de recibir el alta clínica el 28 de enero. Estos momentos de incertidumbre lo hicieron temer lo peor, especialmente dado su historial de cáncer. Avellaneda ha enfrentado el cáncer en el pasado. A los 26 años, fue diagnosticado con cancer de testículo, una experiencia que marcó su vida. "A esa edad, te crees invencible, que tienes toda la vida por delante", reflexiona. Sin embargo, el diagnóstico fue un abrupto recordatorio de la fragilidad de la salud y la importancia de no subestimar las señales del cuerpo. En esta ocasión, las pruebas realizadas durante su ingreso revelaron nódulos en los pulmones, lo que generó un gran miedo en él. "Lo peor que puedes hacer es dejarte llevar por el miedo", advierte, al tiempo que enfatiza la importancia de mantenerse positivo y confiar en los médicos. El tratamiento y el reposo han sido parte fundamental de su proceso de recuperación. Aunque ha tenido que hacer ajustes en su rutina, Avellaneda se siente afortunado al saber que, a pesar del susto, su capacidad pulmonar permanece intacta. “Es un golpe de realidad”, señala, y hace hincapié en la necesidad de escuchar más al cuerpo y no forzarlo. Esta experiencia le ha servido como un recordatorio de que la salud debería ser una prioridad. A lo largo de su ingreso, Juan no estuvo solo. Su marido, Sergio, fue un pilar fundamental en esos momentos de angustia. “La incertidumbre es de lo peor que se puede vivir”, sostiene, agradeciendo el apoyo que recibió de su familia y amigos, aunque también reconoce que tuvo que limitar las visitas para cuidar su salud. El entorno del hospital, especialmente en la Clínica Teknon, fue otro factor que le proporcionó tranquilidad; destacó el trato profesional y humano de todo el personal. Con casi dos décadas desde su primer diagnóstico, Avellaneda comparte su experiencia para promover la importancia de las revisiones médicas. A pesar de haber lidiado con el cáncer en su juventud, confiesa que a veces pospone las visitas al médico. "Es un tema psicológico, un poco de autoengaño", menciona, subrayando que la negación no cambia la realidad de la salud. Alienta a otros a no esperar a que surjan problemas serios para buscar atención médica. La historia de Juan también se entrelaza con la de su familia, donde el cáncer ha estado presente en diversas formas. Su madre, padre y abuelo han enfrentado esta batalla, lo que ha cimentado aún más su determinación de mantenerse al tanto de su salud. Subraya que, a pesar del miedo que provocan las revisiones, es mejor actuar a tiempo que vivir con la incertidumbre. La confrontación con la enfermedad le ha hecho replantearse muchas cosas en su vida. “La vida es frágil y hay que aprovecharla”, reflexiona. Ha aprendido a valorar cada momento y a no dejar para mañana lo que puede hacerse hoy, pues el “momento perfecto” a menudo no existe. Este cambio de mentalidad también ha revalorizado sus relaciones. El amor, tanto por uno mismo como por los demás, se ha convertido en una piedra angular de su bienestar emocional. Ante un diagnóstico complicado, Avellaneda aconseja a otros que respiren y se enfoquen en lo que pueden controlar. La incertidumbre puede ser abrumadora, pero es fundamental no dejar que el miedo paralice el día a día. “La enfermedad no define quién eres”, concluye, recordando que cada persona tiene su propio camino y que es posible encontrar momentos de alegría, incluso en medio de la adversidad. Finalmente, Juan Avellaneda no solo comparte su historia para visibilizar la lucha contra el cáncer, sino también para inspirar a otros a vivir con plenitud, disfrutando de cada día como un regalo. Con su voz, busca derribar los tabúes que aún rodean a esta enfermedad, promoviendo la importancia de abrirse, pedir ayuda y recordar que, a pesar de los desafíos, la vida sigue siendo valiosa y merece ser vivida intensamente.