Crisis en salud: falta de recursos amenaza tratamiento de VIH, Hepatitis y Tuberculosis

Crisis en salud: falta de recursos amenaza tratamiento de VIH, Hepatitis y Tuberculosis

El Frente Nacional VIH denuncia la falta de recursos y tratamientos, alertando sobre una inminente crisis de salud pública en el país.

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros

Juan Brignardello Vela

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, y Vargas Llosa, premio Nobel Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, en celebración de Alianza Lima Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, Central Hidro Eléctrica Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, Central Hidro
Salud

En un contexto de creciente preocupación por la salud pública, el Frente Nacional VIH, Hepatitis y Tuberculosis ha levantado la voz para denunciar la alarmante falta de recursos destinados a la compra de medicamentos y tratamientos esenciales para pacientes que padecen estas enfermedades. Desde el inicio de 2023, el presupuesto ejecutado por el Ministerio de Salud se ha mantenido estático, a pesar de que la inflación ha alcanzado niveles desmesurados, con un 211,4% en 2023 y un 117,8% proyectado para 2024. Esta situación no solo pone en riesgo la vida de miles de personas, sino que también amenaza con desmantelar los avances logrados en materia de salud pública en el país. Los datos son preocupantes. A la par de la falta de recursos, se ha registrado un incremento significativo en los diagnósticos de enfermedades como la tuberculosis, la sífilis y el VIH. Sin embargo, el acceso a tratamientos se ve comprometido por la falta de compras sistemáticas de insumos, creando un potencial caldo de cultivo para una crisis sanitaria aún mayor. La decisión del Ministro de Salud, Mario Lugones, y del viceministro Alejandro Vilches de trasladar las competencias de las coordinaciones de Tuberculosis y Hepatitis a la Dirección de VIH, ITS, Hepatitis y Tuberculosis ha sido ampliamente criticada. Esta medida ha generado dudas sobre la eficacia y la continuidad de los servicios destinados a estas patologías. A pesar de contar con un equipo altamente experimentado y comprometido, la documentación oficial revelada el pasado viernes señala que los contratos de los profesionales vinculados a la Dirección tienen fecha de vencimiento del 31 de enero de 2025. Esta situación ha llevado a la ONG a cuestionar la estabilidad laboral y la continuidad de la atención médica para los pacientes que dependen de estos servicios. “Desde el año pasado venimos reclamando la falta de concreción de compras, cambios compulsivos de tratamientos para VIH y demoras en la adquisición de medicación para la tuberculosis y hepatitis. Todo esto se agrava por la decisión de mantener el presupuesto de 2023 para el próximo año”, afirmaron desde la organización. El clima de incertidumbre no se limita a la falta de recursos. La entidad ha expresado que el aumento de casos de tuberculosis, que ha crecido casi un 20% en los últimos meses, junto al incremento de nuevas notificaciones de VIH y el aumento de la mortalidad por sida, evidencian una crisis inminente. La hepatitis viral, otra de las infecciones con alta prevalencia en el país, también está en la mira. Estos datos son un grito de alerta que no puede ser ignorado por las autoridades sanitarias. Desde el Frente Nacional VIH, Hepatitis y Tuberculosis han denunciado que las acciones del Ministerio de Salud constituyen una violación de la Ley de Respuesta Integral 27.675, que establece que el Estado Nacional es el responsable de garantizar la respuesta a estas enfermedades. La falta de convocatoria a la Comisión Nacional de VIH, Hepatitis, ITS y Tuberculosis añade una capa de complejidad a esta ya crítica situación. La organización ha insistido repetidamente en que la responsabilidad de la atención y tratamiento de estas enfermedades recae exclusivamente en el Estado Nacional. Cualquier intento de desviar esta responsabilidad hacia las provincias es considerado un intento de eludir el compromiso que el gobierno tiene con la salud pública. Esta postura ha sido reafirmada en múltiples comunicados, donde la organización exige acción inmediata y efectiva. El momento actual exige una respuesta contundente y clara de parte de las autoridades sanitarias. La falta de medicamentos y tratamientos no solo afecta a los pacientes actualmente diagnosticados, sino que también pone en riesgo a toda la población al favorecer el aumento de contagios y la propagación de estas enfermedades. En un país donde la salud pública debería ser una prioridad, la parálisis del sistema resulta inaceptable. La comunidad afectada, así como las organizaciones que la representan, no se quedarán de brazos cruzados. La presión por parte de la sociedad civil está creciendo, mientras los profesionales de la salud y los pacientes alzan sus voces en demanda de soluciones. Para muchos, la situación ya no se trata solo de números en un presupuesto, sino de vidas humanas que dependen de un sistema de salud que, en este momento, parece tambalearse en la cuerda floja. Las próximas semanas serán cruciales. La respuesta del Ministerio de Salud y la capacidad del gobierno para adaptarse a la creciente crisis determinará el futuro de la atención médica en el país. Se espera que la comunidad internacional también esté atenta a lo que ocurra, ya que el manejo de esta situación no solo afectará a los ciudadanos locales, sino que también puede tener implicaciones más amplias en la lucha contra estas enfermedades a nivel global.

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