
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




En un relato inspirador de espíritu comunitario y compasión, Robin Agar-Celli de Felton ha transformado su pasión por el tejido en un salvavidas para pacientes con cáncer a través de su organización, Delaware Head Huggers. Durante los últimos 15 años, ha movilizado a miles de voluntarios de todo el mundo para crear más de 45,000 gorros tejidos a mano para personas que están recibiendo quimioterapia, brindándoles no solo calor, sino también un sentido de solidaridad durante sus desafiantes trayectorias. Lo que comenzó como un modesto pasatiempo para Agar-Celli ha florecido en un importante esfuerzo benéfico. Inicialmente, su objetivo era hacer algunas mantas y bufandas hechas a mano, pero se vio inundada de solicitudes para gorros tejidos, produciendo cientos cada semana. El impulso creció rápidamente, lo que la llevó a establecer Delaware Head Huggers, una organización unipersonal que ha capturado los corazones de muchos. La dedicación de Agar-Celli es evidente; gasta miles de dólares anualmente de su propio bolsillo para facilitar el programa. Con el apoyo inquebrantable de su esposo, Paul, eligió dedicar su tiempo a esta causa en lugar de buscar empleo a tiempo completo. “Siento que esto es importante. Es lo que se supone que debo hacer”, comparte, personificando el espíritu de altruismo que impulsa su misión. El alcance de Delaware Head Huggers se extiende más allá del hogar de Agar-Celli. Al colaborar con bibliotecas locales, ha establecido una red de puntos de entrega para que los voluntarios contribuyan con gorros, eliminando la carga financiera del envío. Las bibliotecas participantes incluyen ubicaciones en Claymont, Elsmere, Newark y más, facilitando que los tejedores apoyen la causa y lleven sus creaciones a las manos de quienes las necesitan. Entre los beneficiarios de esta iniciativa se encuentra el Centro de Cáncer Helen F. Graham de ChristianaCare, que proporciona los gorros a aproximadamente 300 pacientes diariamente. El Dr. Thomas Schwaab, director médico del centro, enfatiza el impacto emocional de estos regalos. “Es una señal. Significa que no estás solo en todo esto. Estamos contigo”, dice, destacando el mensaje reconfortante tejido en cada gorro. La respuesta de la comunidad ha sido abrumadoramente positiva. Con más de 3,500 seguidores en Facebook y alrededor de 120 tejedores comprometidos, Delaware Head Huggers ha cultivado una familia unida de defensores de los pacientes con cáncer. Los gorros han sido enviados desde varios estados, e incluso desde tan lejos como Inglaterra, mostrando el amplio apoyo a la misión de Agar-Celli. Wendy Carr de Rehoboth Beach, una sobreviviente de leucemia, comparte su viaje personal con Delaware Head Huggers. Después de recibir un gorro durante su tratamiento, se puso en contacto con Agar-Celli para expresar su gratitud. Su conexión se profundizó a medida que Carr se apoyaba en Agar-Celli para obtener apoyo emocional durante su batalla contra el cáncer. “Su proyecto de gorros - y su amistad - me han salvado la vida y renovado mi fe en la humanidad cuando estaba en su punto más bajo”, reflexiona Carr. Los esfuerzos de Agar-Celli no se tratan solo de tejer; representan un compromiso sincero por hacer una diferencia. “Soy muy limitada en lo que puedo hacer. No puedo curar a nadie”, admite, “pero si puedo hacer un poco para que alguien sienta que a alguien le importa, lo haré.” Su trayectoria ejemplifica el profundo impacto que un individuo puede tener en la transformación de vidas y la promoción de la esperanza dentro de una comunidad. Para aquellos que buscan apoyar o aprender más sobre Delaware Head Huggers, la información está disponible en delawareheadhuggers.org y en su página de Facebook. A través de su trabajo, Agar-Celli continúa demostrando que la bondad, la creatividad y un sentido de propósito pueden crear una poderosa fuerza para el bien en el mundo.