
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




El sector de la salud en Cuba ha enfrentado en 2024 una serie de retos que han puesto a prueba su resiliencia y capacidad de respuesta. Las adversidades, que incluyen la crisis energética, los desastres naturales como los huracanes Oscar y Rafael, y una serie de sismos en la zona oriental, han profundizado la crisis que atraviesa el sistema de salud. A esto se suma la escasez de insumos médicos, exacerbada por las medidas coercitivas unilaterales impuestas por Estados Unidos, que han limitado severamente el financiamiento y acceso a recursos vitales. A pesar de estas dificultades, más de 400 mil profesionales de la salud en Cuba han mostrado un compromiso inquebrantable. Se han hecho esfuerzos significativos para garantizar la continuidad de los servicios médicos, aunque persisten insatisfacciones en la atención a la población, fruto de problemas tanto objetivos como subjetivos. El Ministerio de Salud Pública (Minsap) ha indicado que sigue adelante un trabajo sistemático para elevar la calidad de la asistencia en medio de un contexto complicado. Un aspecto positivo en medio de la adversidad ha sido el progreso del Programa de Atención Materno Infantil, que ha logrado reducir la tasa de mortalidad infantil a 7.0 por cada mil nacidos vivos, un indicador que mejora cada año. Esto refleja el esfuerzo colectivo de los profesionales de la salud, quienes han concentrado sus esfuerzos en mejorar los indicadores de salud más críticos, a pesar de la falta de recursos. Las enfermedades infecciosas continúan siendo un desafío, aunque la tasa de mortalidad por estas ha sido relativamente baja, de solo 0.9%. El VIH/Sida también se enfrenta a un manejo integral, garantizando tratamientos antirretrovirales gratuitos y el acceso a pruebas de diagnóstico. Las iniciativas de salud pública, como la campaña "Sigue tu ritmo. PrEP", buscan prevenir la transmisión del VIH y reducir el estigma asociado a las poblaciones vulnerables. Uno de los logros destacados del año ha sido la ausencia de casos de Hepatitis B en menores de cinco años durante cinco años consecutivos y la eliminación de la transmisión materno-infantil del VIH/Sida y la sífilis desde 2015. A pesar de estos avances, el país ha tenido que lidiar con un contexto epidemiológico complicado, afectado por brotes de arbovirosis como el Dengue y el Oropouche, lo que ha llevado a un aumento en la hospitalización de pacientes. En términos de vacunación, Cuba ha introducido nuevas vacunas en su esquema nacional, incluyendo la vacuna antineumocócica Pneumosil-10 para proteger a los niños menores de un año. También se ha priorizado la vacunación antigripal y los refuerzos contra la COVID-19, así como la inminente introducción de la vacuna contra el virus del papiloma humano, que promete ser un avance significativo en la salud de las mujeres jóvenes en el país. A nivel de atención primaria, el sistema de salud ha visto un incremento en las consultas médicas y estomatológicas, así como un aumento en las visitas a domicilio, revelando un esfuerzo por parte del personal médico para llegar a las comunidades más alejadas. El Programa del Médico y la Enfermera de la Familia ha sido fundamental en este proceso, acercando más especialidades y servicios a la población. La atención integral de la salud mental ha tomado protagonismo en el sector, con la creación de servicios de psiquiatría y programas educativos para sensibilizar a la población sobre la salud mental. La labor altruista de los colaboradores cubanos en el extranjero también ha contribuido al fortalecimiento de la imagen del país en el ámbito de la salud, con más de 25 mil profesionales trabajando en diversas naciones. La innovación ha sido otro pilar en el sistema de salud cubano, con la elaboración de productos de Medicina Natural y Tradicional que buscan satisfacer la demanda de tratamientos en un contexto de escasez. Estos productos, cuya efectividad ha sido probada, son cada vez más utilizados y permiten a los pacientes con limitaciones de salud acceder a tratamientos sin interacciones perjudiciales. Con la intención de reconocer el esfuerzo de los trabajadores del sector, se ha lanzado una serie de homenajes que se extienden en el tiempo, destacando su compromiso y contribución al bienestar del pueblo cubano. Las actividades propuestas durante este período incluyen desde actos conmemorativos hasta jornadas de salud pública, subrayando la importancia de su labor en la construcción de un sistema de salud que, a pesar de sus desafíos, sigue mostrando signos de fortaleza y compromiso social.