
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




Cataluña ha decidido dar un paso decisivo hacia la consolidación de su posición en el sector tecnológico, centrándose en la atracción de centros de datos. Este martes, la Generalitat acordará declarar estos centros como "de interés general superior". Esta medida, anunciada por el conseller de Presidencia, Albert Dalmau, permitirá reducir hasta en un 50% los plazos de tramitación, lo que representa un importante alivio administrativo para las empresas que deseen invertir en la región. La estrategia se enmarca en un ambicioso objetivo: convertir a Cataluña en el "puerto digital del Mediterráneo". Dalmau subrayó que la simplificación administrativa es fundamental para atraer inversiones en un sector que está en constante crecimiento y que cada vez demanda más recursos en la era digital. La decisión busca posicionar a la comunidad como un referente en el sur de Europa, especialmente en un contexto en el que la conectividad digital se ha vuelto esencial tanto para empresas como para ciudadanos. Para beneficiarse de la reducción en los tiempos de tramitación, los proyectos deberán cumplir ciertos requisitos. Entre ellos, se destaca la necesidad de tener una potencia mínima de 20 megavatios y un impacto significativo en la economía local, que supere siete veces la inversión realizada. Estas condiciones buscan garantizar que los nuevos centros de datos no solo sean estructuras de almacenamiento, sino que también generen un impacto real en el tejido económico y social de la región. Además, se requerirá la creación de al menos dos puestos de trabajo por cada millón de euros invertidos. La Generalitat también está enfocada en que estas iniciativas contribuyan al desarrollo de actividades de vanguardia, como el entrenamiento de modelos de inteligencia artificial y la optimización de procesos. La intención es que estas inversiones no se limiten a ser meras "cajas que almacenan datos", sino que impulsen la modernización de las industrias y las pequeñas y medianas empresas catalanas. En la actualidad, Cataluña alberga infraestructuras clave para la conectividad digital a nivel global, destacando los cables submarinos de fibra óptica que conectan Europa con África y América. Según datos de la patronal del sector, la comunidad concentra el 18% de los centros de datos de España, siendo la provincia de Barcelona el hogar de todos ellos. Sin embargo, la Generalitat es consciente de la necesidad de diversificar y expandir su alcance territorial para no quedar rezagada en un sector que evoluciona rápidamente. Dalmau expresó su preocupación por el hecho de que en el pasado Cataluña ha perdido oportunidades en sectores clave, lo que ha llevado a una situación en la que otras comunidades autónomas han avanzado en la atracción de estos recursos. "No queremos que nos pase o que nos vuelva a pasar", afirmó, aludiendo a experiencias pasadas que han dejado a Cataluña a la zaga en inversiones tecnológicas cruciales. El impulso a los centros de datos se inscribe en un plan más amplio presentado por el president de la Generalitat, Salvador Illa, quien busca que Cataluña recupere su papel como líder económico en España. La comunidad había sido históricamente la que más contribuía al PIB nacional, pero desde la fallida declaración unilateral de independencia en 2017, ha visto cómo Madrid ha tomado la delantera en este aspecto. Illa, comprometido con esta recuperación, tiene prevista una presentación de su estrategia en el Círculo de Bellas Artes de Madrid para el próximo jueves. Esta presentación será una continuación de los encuentros que ha mantenido con empresarios en diferentes lugares, incluyendo Barcelona y Brujas, donde ha detallado las propuestas para revitalizar la economía catalana. Con esta nueva estrategia, Cataluña busca no solo atraer inversiones, sino también reactivar su economía y posicionarse como un líder tecnológico en el contexto europeo. La simplificación de trámites y la creación de un marco adecuado son pasos fundamentales para alcanzar estos objetivos, y el sector de los centros de datos parece ser la clave para reimpulsar el crecimiento y la innovación en la región. La historia reciente de Cataluña, marcada por tensiones políticas y económicas, podría estar a punto de cambiar con este enfoque renovado hacia el futuro digital.