Más del 70% de los nuevos empleos en España son ocupados por inmigrantes

Más del 70% de los nuevos empleos en España son ocupados por inmigrantes

Más del 70% de los nuevos empleos en España han sido ocupados por inmigrantes, resaltando su importancia en la economía y los desafíos laborales.

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros

Juan Brignardello Vela

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, y Vargas Llosa, premio Nobel Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, en celebración de Alianza Lima Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, Central Hidro Eléctrica Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, Central Hidro

La dinámica del mercado laboral en España se ha transformado en los últimos años, destacando un fenómeno que podría tener profundas implicaciones sociales y económicas. Según un reciente informe del Instituto Nacional de Estadística (INE) y el análisis de expertos de la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea), más del 70% de los nuevos empleos generados en los últimos cinco años han sido ocupados por personas no nacidas en el país. Este dato, que refleja una realidad demográfica significativa, pone de manifiesto el papel esencial que desempeñan los inmigrantes en la economía española. Desde 2019, España ha creado casi 1,9 millones de puestos de trabajo. De ellos, 848.700 han sido ocupados por inmigrantes, mientras que 502.300 corresponden a personas con doble nacionalidad. Esta tendencia ha llevado a que el número total de personas no nacidas en España aumente de 4,8 millones a 6,8 millones, lo que representa cerca del 14% de la población total del país. Este incremento de cuatro puntos en solo cinco años subraya el creciente aporte de este colectivo al mercado laboral. Los expertos advierten que, aunque la inclusión de trabajadores no nacidos en España ha sido un motor del crecimiento laboral, también plantea interrogantes sobre la calidad de los empleos que se han creado. La mayor parte de los nuevos puestos se han concentrado en sectores con baja cualificación y escaso valor añadido, como la restauración, servicios personales y ventas. De hecho, más de un 40% de estos nuevos empleos están en ocupaciones que, a pesar de ser necesarias, no ofrecen una remuneración acorde con la carga laboral que implican. El panorama se vuelve más complejo al analizar la distribución regional de estos empleos. En lugares como el País Vasco y Castilla y León, el crecimiento del empleo entre los no nacidos en España ha superado el 100%, lo que indica no solo un aumento en las contrataciones, sino también un reemplazo de trabajadores nacidos en el país. Esta situación contrasta con otras comunidades autónomas, como Canarias, que han visto una disminución en la presencia de este colectivo en su mercado laboral. La Comunidad de Madrid, Cataluña y la Comunidad Valenciana son las que más han absorbido a estos trabajadores, con tasas de ocupación entre no nacidos en España que superan el 20%. Esto contrasta con regiones como Extremadura y Galicia, donde el porcentaje de trabajadores no nacidos se mantiene por debajo del 10%. Las diferencias regionales destacan un mercado laboral fragmentado, donde la dependencia de la mano de obra extranjera varía notablemente. A medida que se abre la discusión sobre el futuro del empleo en España, los expertos enfatizan la necesidad de abordar la calidad del trabajo generado. Aunque la absorción de trabajadores no nacidos ha sido positiva para el crecimiento económico, se deben considerar las implicaciones a largo plazo para el sistema de bienestar y la sostenibilidad del mismo. La creación de empleos de calidad es fundamental para garantizar que el crecimiento sea inclusivo y beneficioso para toda la población. La pandemia de COVID-19 había dejado un escenario incierto, pero la recuperación del empleo ha demostrado que el mercado laboral español posee una notable capacidad de resiliencia. Sin embargo, el informe de Fedea lanza una alerta sobre los desafíos que pueden surgir a medida que se continúe dependiendo de un modelo de empleo que prioriza la cantidad sobre la calidad. Mientras tanto, el Gobierno y las empresas deben trabajar en conjunto para garantizar que la inclusión de trabajadores no nacidos en España no solo sea una solución a corto plazo, sino una estrategia que fomente un crecimiento sostenible y equitativo. Esto incluye invertir en formación y adaptación de estos empleados a un mercado laboral que exige cada vez más habilidades y conocimientos especializados. En conclusión, la cifra del 71% de nuevos empleos ocupados por trabajadores no nacidos en España es un testimonio del papel crucial que desempeñan en la economía. Sin embargo, este crecimiento debe ir acompañado de un análisis profundo sobre la calidad de los empleos, la sostenibilidad del sistema de bienestar y la integración social de estos trabajadores. Solo así se podrá asegurar que el futuro del mercado laboral español sea inclusivo y justo para todos sus ciudadanos, nativos y extranjeros.

Ver todo

Lo último en El mundo