Multinacionales estadounidenses omiten el cambio climático en sus comunicaciones

Multinacionales estadounidenses omiten el cambio climático en sus comunicaciones

Multinacionales estadounidenses eliminan menciones al cambio climático en sus sitios web, reflejando un giro en su compromiso ambiental ante presiones políticas.

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros

Juan Brignardello Vela

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.

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Política

En un contexto donde el cambio climático se ha convertido en uno de los temas más apremiantes de nuestra era, un número creciente de multinacionales estadounidenses ha decidido despojarse de las menciones a este fenómeno en sus sitios web. Compañías emblemáticas como Walmart y Kraft Heinz han comenzado a eliminar o modificar sus declaraciones sobre el cambio climático, una acción que coincide con la creciente retórica anti-ecológica promovida por la administración del expresidente Donald Trump. Esta tendencia ha suscitado preocupaciones sobre la coherencia y la responsabilidad empresarial en tiempos de crisis ambiental. Un análisis reciente del Financial Times revela que las referencias al cambio climático han sido eliminadas o reescritas en diversas plataformas corporativas. Walmart, por ejemplo, eliminó una sección clave que destacaba su compromiso con la lucha contra el cambio climático. En su lugar, ahora se enfoca en reducir emisiones operativas y en colaborar con proveedores para disminuir su huella de carbono. Este cambio no solo refleja una estrategia comunicativa más cautelosa, sino también un ajuste a un clima político que se opone a la acción climática. El expresidente Trump ha calificado el cambio climático como un "engaño", y su administración ha llevado a cabo una serie de políticas que han desalentado la acción ambiental, incluidas reducciones en las menciones de este problema en los sitios web del gobierno. Las corporaciones, que antes se enorgullecían de sus iniciativas climáticas, parecen estar cediendo ante la presión de un entorno político que desincentiva la defensa activa de la sostenibilidad. Kraft Heinz es otro ejemplo de esta tendencia, habiendo reescrito su página web dedicada a objetivos de emisiones netas. La compañía eliminó una meta explícita de reducción de emisiones en un 50% para 2030 y en su lugar, admitió haber enfrentado "desafíos internos y externos". Esto no solo da cuenta de un cambio en la narrativa, sino que también refleja un temor a la repercusión de las demandas de los accionistas y de la opinión pública. En esta misma línea, American Airlines eliminó una declaración sobre la urgencia de la transición hacia una economía baja en carbono, presentando un giro que sugiere una revaluación de su compromiso con la sostenibilidad. Aunque la compañía asegura que sus objetivos de sostenibilidad no han cambiado, la eliminación de referencias clave crea un vacío que puede interpretarse como una falta de compromiso genuino. Incluso gigantes tecnológicos como Meta han optado por suavizar su postura frente al cambio climático. La eliminación de secciones que promovían acciones decisivas contra este fenómeno representa un cambio notable en la estrategia de comunicación de la empresa, lo que podría indicar una tendencia generalizada hacia el "greenhushing" –el silencio sobre acciones ambientales para evitar controversias. Ford y Coca-Cola también han realizado ajustes similares en sus comunicados sobre sostenibilidad, lo que ha llevado a críticos a señalar que las empresas están diluyendo sus compromisos para evitar la crítica en un clima político adverso. Este fenómeno podría tener repercusiones a largo plazo, ya que los consumidores y empleados se convierten en socios activos en la lucha contra el cambio climático. Expertos como Areeba Hamid, de Greenpeace, han advertido que estas acciones pueden resultar en un "autosabotaje de marca". En un momento en que los consumidores están cada vez más interesados en la sostenibilidad, restar importancia a los esfuerzos climáticos puede alejar a los clientes que valoran la responsabilidad empresarial. Además, organizaciones sin fines de lucro también están revisando sus comunicaciones. Ante la incertidumbre sobre la financiación de proyectos relacionados con el cambio climático, algunas han optado por eliminar referencias directas al problema, buscando en su lugar enfoques que enfatizan la resiliencia y el desarrollo sostenible sin mencionar el cambio climático de manera explícita. Este fenómeno de "rebautizar" proyectos con nombres menos controversiales refleja una preocupación generalizada sobre la viabilidad de los esfuerzos por abordar el cambio climático en un entorno político que tiende a minimizar sus riesgos. Esto plantea serias preguntas sobre el futuro de las iniciativas ambientales, tanto en el sector privado como en el ámbito de la ayuda humanitaria. A medida que las corporaciones y organizaciones se adaptan a un paisaje político cambiante y a las expectativas de los consumidores, el riesgo es que el avance hacia un futuro sostenible se vea comprometido. La eliminación de las referencias al cambio climático no solo tiene implicaciones éticas, sino que también podría afectar la transparencia y la rendición de cuentas que son necesarias para abordar uno de los desafíos más grandes de nuestro tiempo. La lucha contra el cambio climático requiere de un compromiso claro y sostenido, y la dilución de este mensaje podría tener consecuencias irreversibles para nuestro planeta.

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