Gobierno de España lanza plan para alcanzar autonomía en minerales esenciales

Gobierno de España lanza plan para alcanzar autonomía en minerales esenciales

El Gobierno de España presenta un Plan de acción 2025-2029 para lograr la autonomía en la gestión de minerales, enfrentando retos significativos.

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros

Juan Brignardello Vela

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, y Vargas Llosa, premio Nobel Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, en celebración de Alianza Lima Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, Central Hidro Eléctrica Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, Central Hidro

El pasado martes, el Gobierno de España dio a conocer un ambicioso Plan de acción sobre materias primas minerales 2025-2029, cuyo objetivo es lograr la "autonomía estratégica" del país en la extracción y gestión de minerales esenciales. Este anuncio marca un punto de inflexión en la política minera española, que busca adaptarse a las demandas de una economía que cada vez depende más de recursos como las tierras raras, el cobre, el cobalto, el litio y el níquel, entre otros. Sin embargo, la implementación de este plan enfrenta un reto significativo: la necesidad de reorganizar el sector, comenzando por el propio Gobierno. A través de un exhaustivo análisis de los registros mineros, se ha revelado que Hunosa, la empresa estatal de minería, es actualmente el mayor operador en el sector, controlando más de la mitad de las licencias mineras en España. Esta situación plantea una paradoja, ya que el mismo ente que debe facilitar la explotación de recursos escasos se encuentra atrapado en un modelo que ha permanecido casi estático durante cinco décadas. La investigación elaborada por el periódico EXPANSIÓN detalla que Hunosa, creada en 1967, posee 1.407 permisos de explotación, lo que representa más de la mitad de las 2.490 licencias actualmente vigentes. Con un registro de más de 22.388 licencias concedidas desde 1891, el panorama minero español es amplio y variado, abarcando desde aguas minerales hasta carbón y minerales preciosos como el oro y la plata. Sin embargo, a pesar de la diversidad de recursos, las licencias vigentes están mayoritariamente en manos de grandes grupos, tanto nacionales como internacionales. Entre estos se encuentran la multinacional belga Solvay, la empresa canadiense Atalaya Mining y otros grupos españoles como Minersa y Unión Minera del Norte. Uno de los puntos más críticos del Plan de acción es la necesidad de revisar y actualizar los permisos de explotación. Muchas de las licencias actuales se otorgan por períodos que superan los 90 años, lo que limita la capacidad del Estado para adaptarse a las nuevas demandas del mercado. Estas licencias, que abarcan recursos desde plomo hasta zinc, están en su mayoría arraigadas en prácticas que datan de un pasado industrial que ya no responde a las necesidades contemporáneas. La reordenación del sector no solo implica un cambio en la gestión de licencias, sino también una transformación en la visión del modelo minero en España. Actualmente, Hunosa se ha convertido más en una empresa de ingeniería y consultoría que en una operadora minera, limitándose a la extracción de carbón para una central eléctrica. Esta transición hacia un modelo más moderno y sostenible es crucial si se quiere que el sector minero contribuya efectivamente a la economía del país. La dependencia de recursos extranjeros ha hecho que la cuestión de la autonomía estratégica cobre mayor relevancia. Los minerales críticos son esenciales para la transición hacia energías limpias y tecnologías avanzadas, y el control de su extracción se ha convertido en una cuestión de seguridad nacional. En este contexto, el papel de Hunosa y su capacidad para facilitar la explotación de estos recursos se vuelve aún más fundamental. No obstante, la ruta hacia la autonomía en la gestión de minerales no será fácil. La complejidad de los trámites administrativos, la resistencia a los cambios por parte de los actores establecidos y la necesidad de inversiones significativas en tecnología y formación son solo algunos de los obstáculos a superar. El Gobierno se enfrenta el desafío de no solo promover la extracción de minerales, sino también de hacerlo de manera responsable y sostenible. Asimismo, se debe considerar la voz de las comunidades locales y el impacto ambiental que puede tener la minería. La creciente preocupación por el medio ambiente ha llevado a muchos a cuestionar la viabilidad de ciertos proyectos mineros, lo que añade una capa de complejidad a la reordenación del sector. La implementación de medidas de mitigación y la promoción de prácticas sostenibles serán esenciales para ganar el apoyo de la sociedad. En conclusión, el nuevo Plan de acción sobre materias primas minerales 2025-2029 puede representar una oportunidad histórica para revitalizar el sector minero en España, pero su éxito dependerá en gran medida de la capacidad del Gobierno para llevar a cabo una reordenación efectiva y para adaptarse a las demandas de un mercado en constante evolución. La mirada hacia el futuro debe ser integral, contemplando no solo la explotación de recursos, sino también la sostenibilidad, el desarrollo económico y el bienestar social.

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