
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




La reciente subida del salario mínimo y de las cotizaciones ha generado una alarma considerable entre las pequeñas empresas de España, según un informe de Cepyme. Este estudio revela que el costo laboral ha alcanzado niveles récord en los últimos años, lo que ha debilitado notablemente la capacidad de creación de empleo en las microempresas, aquellas con menos de diez trabajadores, que solo representaron un 4% de las nuevas contrataciones en 2024. Este panorama se agrava al observar que el segundo semestre del año pasado marcó el mayor incremento de costos laborales en quince años. Las pequeñas empresas, que son fundamentales para el tejido productivo del país, enfrentan un desafío creciente: absorber los aumentos de costos operativos debido a la inflación y los incrementos salariales. La lectura del cuarto trimestre de 2023 establece que los costos laborales para estas empresas aumentaron un 4,3% en el conjunto del año, una cifra casi el doble del aumento del IPC, que fue del 2,8%. Este desajuste entre el aumento de los costos y los precios de consumo pone en duda la viabilidad de muchas de estas pequeñas empresas. El informe de Cepyme destaca que el incremento de los costos laborales ha sido más pronunciado en las micropymes, que han visto un aumento acumulado del 25% en los últimos cuatro años. Este tipo de empresas, que son las más vulnerables, se encuentran en una encrucijada: por un lado, deben cumplir con las obligaciones laborales que aumentan continuamente, y por otro, deben lidiar con la presión del mercado y la competencia. Este panorama se complica con la llegada de nuevas medidas que incrementan aún más las cargas laborales, como la cuota de solidaridad y la posible reducción de la jornada laboral. Estas disposiciones, aunque están destinadas a mejorar las condiciones laborales, podrían tener un efecto adverso en la creación de empleo, especialmente en las pequeñas empresas que ya operan al límite de su capacidad financiera. El informe también revela una tendencia preocupante: el crecimiento del empleo es significativamente más débil en las microempresas. Mientras las grandes empresas, con al menos 250 empleados, registraron un aumento del 6,5% en sus plantillas, las microempresas apenas lograron un crecimiento del 0,8%. Esta disparidad pone de manifiesto la creciente desigualdad en el mercado laboral, donde las grandes corporaciones siguen prosperando a expensas de las más pequeñas. De los 640,600 nuevos empleos generados en 2024, el 66,4% provino de grandes empresas, mientras que las pymes, en su conjunto, aportaron solo un tercio del total. Dentro de este grupo, las microempresas apenas crearon 25,700 empleos, lo que refleja la dificultad de estas empresas para adaptarse a un entorno cada vez más hostil. Gerardo Cuerva, presidente de Cepyme, ha denunciado que el impacto del incremento de los costos laborales es "desmesurado" para las micro y pequeñas empresas. Este aumento no solo afecta su capacidad de contratación, sino que también ha llevado a muchos emprendedores a cerrar sus negocios, erosionando el tejido empresarial que sostiene la economía local. A pesar de que el número total de pymes se ha mantenido relativamente estable en los últimos años, la realidad es que las microempresas han disminuido en un 1%, mientras que las pequeñas y medianas han crecido. Este crecimiento, sin embargo, se queda corto si se compara con el avance de las grandes empresas, que han aumentado en un 19,5% en los últimos cinco años. La disparidad entre los diferentes tipos de empresas es cada vez más evidente. El estudio concluye que el aumento de los costos está afectando la capacidad de las pequeñas empresas para invertir y, por consiguiente, para aumentar su productividad. Este ciclo de aumento de costos y debilitamiento de la capacidad empresarial genera una incertidumbre que podría tener efectos nocivos a largo plazo en la economía. La falta de atención a las realidades de las diferentes empresas en las políticas laborales puede resultar en un estancamiento del crecimiento y en la pérdida de miles de puestos de trabajo. En resumidas cuentas, la situación de las pequeñas empresas en España es crítica. El incremento de los costos laborales, combinado con políticas que no consideran sus particularidades, amenaza no solo su supervivencia, sino también la salud del mercado laboral en su conjunto. La necesidad de un enfoque más equilibrado y adaptado a las diferentes realidades empresariales es urgente, para garantizar un futuro más sostenible para el tejido empresarial que sustenta la economía nacional.