
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




El análisis reciente realizado por el Financial Times sugiere que Alemania tiene la capacidad de aumentar su endeudamiento en casi 2 billones de euros en la próxima década sin poner en riesgo su crecimiento económico. Este hallazgo proviene de una encuesta a economistas de la eurozona, quienes respaldan los planes del probable canciller Friedrich Merz para implementar una bazuca fiscal que revitalice la economía del país. A pesar de la preocupación por el aumento de la deuda, los expertos coinciden en que es un momento crucial para financiar inversiones que modernicen la infraestructura y promuevan una transición verde. Los resultados de la encuesta indican que Alemania podría elevar su carga fiscal del 63% al 86% del PIB en los próximos diez años. Esta subida, que implicaría un endeudamiento adicional de un billón de euros, se enmarca en un contexto de estancamiento económico que ha persistido por más de cinco años. Marcello Messori, profesor en el Instituto Universitario Europeo, ha señalado que este margen fiscal debe ser aprovechado para fomentar sectores de alta tecnología y construir una economía más sostenible. A medida que Merz y sus socios de coalición, los socialdemócratas, delinean planes para mejorar infraestructuras antiguas y aumentar el gasto en defensa, los economistas advierten sobre la necesidad de utilizar estos fondos de manera responsable. Jesper Rangvid de la Copenhagen Business School resalta que Alemania tiene un "margen para endeudarse de forma responsable", pero enfatiza que esto debe ir acompañado de reformas estructurales que aumenten la capacidad productiva del país. El análisis sugiere que la necesidad de modernizar las infraestructuras críticas, como el sistema ferroviario y las capacidades digitales, es más urgente que nunca. Sin embargo, a pesar de los llamados a la acción, los recientes anuncios políticos revelan una inclinación hacia medidas que podrían fomentar aún más el gasto social, lo que podría diluir la posibilidad de reformas estructurales necesarias para el crecimiento. Bert Flossbach, cofundador de la gestora de activos Flossbach von Storch, ha expresado su preocupación de que un aumento en los gastos de defensa podría limitar la capacidad del nuevo gobierno para invertir en el bienestar social, lo que podría crear un estado de bienestar aún más inflado. Por su parte, Lorenzo Codogno, economista jefe de LC Macro Advisors, advierte que el modelo económico alemán de las últimas dos décadas ha quedado obsoleto, y que el país necesita adoptar un enfoque más innovador y dinámico hacia la industria. Las respuestas a la encuesta también revelan un descontento general respecto al actual marco legal de endeudamiento de Alemania, que limita el gasto adicional. Más de un 29% de los economistas encuestados opina que esta norma debería ser abolida, mientras que un 41% propone revisarla para ofrecer mayor flexibilidad. Esta falta de consenso refleja la tensión existente entre la necesidad de inversión y el deseo de mantener una disciplina fiscal estricta. A pesar de los hallazgos que sugieren que una mayor deuda podría no perjudicar el crecimiento, las advertencias sobre la burocracia asfixiante y los altos impuestos en Alemania son reiteradas. Stefan Hofrichter de Allianz Global Investors menciona que la economía se ve lastrada por una "burocracia demasiado rígida", sugiriendo que para que la inversión privada florezca, se deben crear mejores condiciones empresariales que permitan el crecimiento. El futuro de las propuestas fiscales de Merz se enfrenta a desafíos adicionales, principalmente provenientes de los legisladores del Partido Verde, quienes se oponen a los planes que buscan aumentar el gasto en defensa sin cambios en la normativa de deuda. La obtención de una mayoría de dos tercios en el Bundesrat para implementar estos cambios se presenta como una tarea formidable, lo que podría complicar aún más la situación del nuevo gobierno. A medida que se aproxima un posible cambio de gobierno en Alemania, las decisiones que se tomen en los próximos meses serán cruciales. La presión para equilibrar el crecimiento económico con la responsabilidad fiscal se intensificará, y el éxito de estas políticas dependerá en gran medida de cómo se gestionen los recursos en un contexto de incertidumbre global y desafíos internos. La capacidad de Alemania para adoptar reformas significativas será determinante para su futuro económico y su papel en una Europa en evolución.