
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




Los ecos del reciente triunfo de Friedrich Merz en las elecciones alemanas resuenan en los mercados financieros, donde los inversores están realizando ajustes significativos en sus carteras. Con un panorama político renovado, la Bolsa de valores alemana está experimentando un flujo de capital inusitado, marcando el ritmo de inversiones más acelerado en años. De acuerdo con los datos de Goldman Sachs, la entrada de dinero en acciones alemanas ha alcanzado niveles que no se veían desde hace tres años, lo que demuestra el optimismo de los inversores ante la nueva administración. Los analistas financieros señalan que el sector de defensa y las empresas con un enfoque en la economía local se han convertido en los favoritos de los inversores. Goldman Sachs ha recomendado a los inversores que busquen exposición al nuevo entorno político a través del índice MDAX, que agrupa a las empresas de mediana capitalización bursátil. Este cambio de estrategia se basa en la expectativa de que las políticas que promueva el nuevo gobierno, como reformas fiscales y desregulación, beneficiarán de manera significativa a estas empresas. Citi también se une a este análisis, sugiriendo que el MDAX se verá favorecido por la reforma del "freno de la deuda", además de las medidas que impulsarán el crecimiento de las empresas locales en detrimento de las internacionales. Con un enfoque particular en los bancos, como Commerzbank, destaca la tendencia a priorizar valores con un sesgo más nacional, lo que podría reflejar una nueva visión de inversión en el país. La atención se centra especialmente en el sector de defensa, que ha visto un notable aumento en su valoración tras el anuncio de que el nuevo gobierno planea destinar 200.000 millones de euros a gasto militar. Esta decisión ha generado un renovado interés por acciones como Rheinmetall, que ha tenido un impresionante incremento del 130% en su cotización en el último año. A pesar de este rally, muchos analistas creen que aún hay margen para el crecimiento, apuntando a empresas como Airbus y Hensoldt, que se perfilan con potenciales recorridos de doble dígito. Las expectativas de un recorte en los impuestos corporativos también han capturado la atención de los inversores, ya que se estima que esto podría traducirse en un aumento de los beneficios por acción hasta un 1,9% para 2029. Este cambio en la política fiscal no solo impactará de inmediato, sino que sus efectos se reflejarán en los resultados de las empresas a medio plazo, lo que podría fortalecer aún más las posiciones de los sectores que se benefician de estas reformas. Las proyecciones de Franklin Templeton indican que los sectores más favorecidos serán defensa, servicios públicos, bienes de capital, automóviles, inmobiliario, y en menor medida, los bancos y productos químicos. Este análisis sugiere que la diversificación en las carteras de inversión será crucial en los próximos años, a medida que el nuevo gobierno implemente sus políticas. En el ámbito de las divisas, la gestora también está atenta a cómo las reformas relacionadas con la deuda y los impuestos impactarán al euro. Según sus expertos, si se concretan las promesas del nuevo gobierno en cuanto a financiamiento para defensa y energía, esto podría proporcionar un respaldo significativo a la moneda europea. Por su parte, BlackRock ha reiterado su preferencia por los bonos de la zona euro frente a los bonos del Tesoro estadounidense. La gestora destaca que, aunque el estímulo fiscal podría tardar en llegar, la claridad política que emana del nuevo gobierno es un factor que los mercados valoran positivamente. La percepción de estabilidad y dirección en la política económica alemana podría atraer más inversiones hacia la región. El impacto de los cambios políticos en Alemania no solo se manifiesta en la Bolsa, sino que también genera reflexiones sobre la dirección futura de la economía europea en su conjunto. A medida que los inversores ajustan sus estrategias, el foco se centra en cómo el nuevo liderazgo influirá en la competitividad de Alemania y su papel en el contexto económico global. Con un entorno que promete ser más favorable para los negocios, el futuro de la inversión en Alemania parece estar lleno de oportunidades, aunque no exento de desafíos.