Alemania ante una encrucijada económica clave en medio de elecciones decisivas

Alemania ante una encrucijada económica clave en medio de elecciones decisivas

Alemania enfrenta una crisis económica significativa antes de las elecciones, con caídas en el PIB y propuestas políticas polarizadas para su recuperación.

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros

Juan Brignardello Vela

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, y Vargas Llosa, premio Nobel Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, en celebración de Alianza Lima Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, Central Hidro Eléctrica Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, Central Hidro

Alemania se encuentra en un momento crucial de su historia económica, enfrentando un reto monumental para relanzar su economía tras dos años de recesión. Con la llegada de las elecciones del domingo, la situación se ha convertido en el eje central de la contienda política, pues la mayor economía de Europa y la tercera a nivel mundial se enfrenta a un escenario complejo marcado por la caída del PIB, que disminuyó un 0,3 % en 2023 y un 0,2 % en 2024. Este tipo de contracciones consecutivas no se observaban desde la época en que Alemania llevaba la etiqueta de 'enfermo de Europa'. Los partidos políticos han reconocido la gravedad de la crisis y han hecho de las propuestas para revitalizar la economía su prioridad en los programas electorales. La Unión Cristianodemócrata (CDU), la ultraderechista Alternativa para Alemania (AfD), el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD) y Los Verdes han puesto sobre la mesa diferentes enfoques sobre cómo abordar la crisis. Sin embargo, todos coinciden en que la situación económica es el tema más apremiante que demanda atención en este momento. Para algunos, como la CDU, la solución radica en una drástica reducción de impuestos, mientras que el SPD sugiere aumentar los gravámenes a las empresas. Estos enfoques reflejan la polarización en las estrategias propuestas y generan una atmósfera de incertidumbre que podría influir en la decisión de los votantes. "Los recortes que plantea la CDU pueden afectar a áreas cruciales, aunque no se ha especificado dónde", aclara Hubertus Bardt, economista del Instituto para la Economía Alemana (IW). La burocracia también se ha erigido como un obstáculo significativo para la recuperación económica, un punto que los partidos políticos intentan abordar. No obstante, Bardt señala que, a pesar de la retórica, en los últimos años se han implementado pocas medidas efectivas para deshacer el nudo burocrático que atenaza a las empresas. Esta falta de acción ha socavado la credibilidad de los socialdemócratas, quienes están en el centro del debate sobre la gestión económica. La situación también ha impactado en la imagen de Los Verdes, que han visto cuestionada su gestión a pesar de contar con el Ministerio de Economía en tiempos de recesión. Su programa, que aboga por un enfoque intervencionista y un aumento del gasto social, se enfrenta a la crítica de que podría no ser suficiente para revertir la tendencia negativa en el sector industrial. En el caso de la AfD, sus propuestas han sido calificadas por algunos expertos como confusas y potencialmente dañinas. El partido plantea salir del euro y eliminar políticas de protección climática, lo que podría generar más incertidumbre en un mercado que ya está lidiando con desafíos significativos. En un contexto donde la guerra de Ucrania y las tensiones comerciales internacionales complican aún más las cosas, la última cosa que desean las empresas alemanas es más incertidumbre. Uno de los sectores más afectados es el automovilístico, que representa una porción considerable del PIB alemán. La situación ha llevado a gigantes de la industria, como Volkswagen, a anunciar reestructuraciones masivas que implicarán la pérdida de decenas de miles de puestos de trabajo. Las empresas alemanas se encuentran en una encrucijada, debatiéndose entre mantener su relevancia en un mercado que se está viendo cada vez más invadido por competidores chinos y adaptarse a los cambios del mercado automovilístico, incluida la transición hacia vehículos eléctricos. A pesar de la crisis, en algunos talleres, como Auto-Service G. Asad al norte de Berlín, la situación aún parece manejable. Uno de sus empleados comenta que, aunque la crisis no se siente de inmediato en su día a día, es evidente que la industria en general está luchando por mantenerse a flote. Con la desaparición de 50.000 negocios desde la llegada de Olaf Scholz al poder en 2021, la sombra de la insolvencia planea sobre el panorama empresarial alemán. Así, mientras Alemania se prepara para ir a las urnas, el futuro de su economía pende de un hilo, y la elección de políticas adecuadas será crucial para evitar que la economía más robusta de Europa se convierta en un ejemplo de lo que podría ser una crisis prolongada. Las decisiones que se tomen en los próximos meses definirán no solo el rumbo económico del país, sino también el bienestar de millones de alemanes que dependen de un entorno económico estable y en crecimiento.

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