
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




En un contexto marcado por tensiones comerciales, el ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha hecho un llamado a la negociación y al entendimiento en lugar de la confrontación, tras los recientes anuncios de aranceles por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Cuerpo ha expresado su preocupación por el impacto que estas medidas pueden tener en la economía global, subrayando que "perjudican a todos" y no benefician a ninguna de las partes involucradas. Este pronunciamiento se produjo durante su participación en el X Congreso del PSE-EE en San Sebastián, donde se abordaron temas relevantes relacionados con la economía y las relaciones internacionales. Las declaraciones de Cuerpo resaltan la importancia de la relación transatlántica, que es considerada la mayor relación comercial del mundo. Según el ministro, es vital cuidar esta conexión, especialmente en tiempos en que la amenaza de medidas proteccionistas se cierne sobre ella. "Es conocido y aceptado por todo el mundo que ese tipo de medidas acaban siendo perjudiciales para todos", afirmó Cuerpo, enfatizando la necesidad de buscar una solución colaborativa que evite una escalada de conflictos comerciales. El ministro también hizo hincapié en que la Unión Europea está dispuesta a negociar, pero que, al mismo tiempo, debe estar preparada para protegerse en caso de que la situación lo requiera. Esta postura refleja una estrategia dual que busca el diálogo, pero que también reconoce la necesidad de salvaguardar los intereses europeos. "Tenemos las herramientas necesarias y, en caso de que sea necesario, por supuesto que protegeremos a nuestros trabajadores, a nuestras empresas y a nuestras industrias", dijo Cuerpo, reafirmando el compromiso de la UE con sus sectores más vulnerables. El mensaje de apoyo a los sectores afectados por las decisiones estadounidenses también fue un punto focal en su intervención. Cuerpo aseguró que el gobierno español ya ha tomado medidas para reunirse con sectores específicos, como el del acero y el aluminio, que podrían verse perjudicados por las políticas arancelarias. Este tipo de acciones son una muestra de la iniciativa del gobierno para mitigar el impacto de tales políticas en la economía local y en el empleo. Además de abordar la problemática de los aranceles, Cuerpo también se refirió a la reciente entrada de un consorcio vasco en el capital de Talgo, lo que considera una "muy buena noticia" para el sector. Este acuerdo, liderado por Sidenor, se enmarca en un proceso de inversión que busca fortalecer la industrialización en España y consolidar la producción nacional. Cuerpo destacó que la participación de un accionista español a largo plazo asegura el mantenimiento de empleo y la estructura de producción en el país. El enfoque de Cuerpo no solo se limita a cuestiones económicas, sino que también abarca aspectos estratégicos para el desarrollo del sector industrial en España. La preocupación por la sostenibilidad de la producción nacional resuena en un momento en que muchas industrias enfrentan desafíos debido a la globalización y a las políticas comerciales de terceros países. En su discurso, el ministro dejó claro que la UE debe mantenerse unida y cohesiva ante las amenazas externas. La idea de que la protección de los intereses europeos no debe ser vista como un acto de agresión, sino como una defensa legítima, es un punto que el ministro enfatizó repetidamente. Este mensaje es esencial, ya que las tensiones comerciales pueden llevar a malentendidos y escaladas innecesarias si no se manejan con diplomacia y claridad. Finalmente, Cuerpo concluyó su intervención con un mensaje optimista sobre el futuro del comercio internacional. A pesar de los retos que plantea la actual dinámica global, enfatizó que el camino hacia la cooperación y el diálogo es el más beneficioso para todos los países involucrados. La esperanza es que, a través de negociaciones constructivas, se logren acuerdos que favorezcan tanto a Europa como a Estados Unidos, minimizando así el riesgo de conflictos comerciales que pongan en peligro la estabilidad económica. Las palabras de Carlos Cuerpo resuenan en un momento crítico para la economía mundial, donde la cooperación y el entendimiento mutuo se presentan como las únicas soluciones viables ante las crecientes tensiones comerciales.