
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




En medio de un clima político convulso, la rivalidad entre Podemos y Alianza para el Progreso (APP) se intensifica, evidenciando no solo cuestiones internas, sino también tensiones en la dinámica del Congreso. La controversia reciente en la Comisión de Fiscalización, donde APP fue criticada por su falta de acción frente a Jorge Torres Saravia, ha avivado los ánimos. Torres, presunto líder de una red de prostitución en el Congreso, ha sido nuevamente señalado por Vicky Navarro, quien, en un impactante testimonio, reveló haber sido víctima de abuso sexual en su trabajo con él en el gobierno regional de La Libertad. Este escándalo ha colocado a APP en la línea de fuego y ha proporcionado a Podemos una oportunidad para ganar terreno. Un dirigente de Podemos, al abordar esta arremetida, se apresuró a aclarar que la disputa no es inherentemente un problema de su partido. Sin embargo, el vínculo entre la ex subordinada de Torres y el abogado que la representa, quien está afiliado a Podemos, revela que la situación es más compleja de lo que aparenta. Robert de la Cruz, conocido opositor de Acuña en la región, ha encontrado en Podemos un refugio político, lo que indica que las alianzas están en constante movimiento en este escenario de confrontación. La historia de la rivalidad entre José Luna Gálvez y César Acuña Peralta se remonta a sus orígenes empresariales en el sector educativo. Ambos han cultivado un estilo político marcado por el clientelismo, alimentado por una relación simbiótica entre "becas y votos". Sin embargo, a pesar de estos lazos, sus caminos han tomado rumbos divergentes. Mientras Luna ha enfrentado graves imputaciones de corrupción, Acuña ha mantenido una imagen más estable en el ámbito judicial, aunque no exenta de controversias. La relación entre ambos partidos se complica aún más con la reciente dinámica congresal. Podemos acusa a APP de no respetar la proporcionalidad en la repartición de presidencias de las comisiones, lo que ha generado fricciones significativas. La falta de representación en la Comisión de Defensa del Consumidor y el desinterés en atender los pedidos de los congresistas de Podemos en la Comisión de Presupuesto han sumado razones para la desconfianza entre estas agrupaciones. La tradicional repartición de partidas para obras, que históricamente se había mantenido con cierta armonía, ha dejado a Podemos sintiéndose marginado. Dentro de este contexto, el cálculo político de Podemos se ha vuelto evidente. En un acto de estrategia, decidió no apoyar las reformas que APP buscaba con ansias, lo que implicaba un riesgo considerable para Acuña, quien necesita asegurar la reelección de sus alcaldes y gobernadores. Por otro lado, la reciente ley de invitados, que ampliaba la cuota de representación, también fue un punto de discordia, ya que Podemos no cedió en sus votos, dejando a APP en una posición desfavorable. El ambiente político se vuelve aún más intrigante con el despliegue de posibles precandidatos en ambos partidos. Aunque Acuña y Luna se encuentran ante problemas de imagen, las conversaciones sobre alianzas y candidaturas están en marcha. Podemos ha comenzado a mirar hacia figuras como Daniel Urresti y Hernando de Soto, en un intento por posicionarse de manera más sólida en la arena electoral. A medida que las elecciones se acercan, la necesidad de alianzas estratégicas se vuelve crucial para ambos bandos. Además, la renuncia de Francis Allison a APP para unirse a Avanza País ha dejado una herida abierta dentro de la agrupación de Acuña. Este movimiento no solo resalta los conflictos internos, sino que también señala la fragilidad del liderazgo y la necesidad de reforzar la cohesión del partido ante la creciente competencia. La falta de consenso en la estrategia electoral podría resultar en una mayor debilidad frente a los adversarios. La incertidumbre se cierne sobre el futuro de APP y Podemos, mientras ambos partidos buscan redefinir su posición en un entorno cada vez más competitivo. Con líderes que han navigado por aguas tumultuosas de corrupción y controversia, la búsqueda de nuevas alianzas y la adopción de una postura más agresiva se han vuelto fundamentales. La política, en su esencia, es un campo de batalla donde las estrategias y las coaliciones pueden cambiar en un abrir y cerrar de ojos. Al final, la pregunta que queda en el aire es si Podemos podrá realmente desafiar a APP de manera efectiva, o si esta lucha se convertirá en un juego de desgaste que beneficiará a otros actores en el escenario político. Las elecciones del próximo año se perfilan como un verdadero examen de fuerza para ambos partidos, donde no solo se pondrán a prueba sus estrategias, sino también la capacidad de sus líderes para adaptarse y sobrevivir en un ambiente altamente volátil. Lo que está claro es que la historia de rivalidades y alianzas en la política peruana sigue escribiéndose, y las páginas están llenas de sorpresas inesperadas.