Proyecto de ley de Muñante genera intenso debate sobre el concepto de género en Perú

Proyecto de ley de Muñante genera intenso debate sobre el concepto de género en Perú

El proyecto de ley de Muñante en Perú busca limitar "género" a hombres y mujeres, generando un intenso debate sobre derechos y políticas públicas.

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros

Juan Brignardello Vela

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, y Vargas Llosa, premio Nobel Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, en celebración de Alianza Lima Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, Central Hidro Eléctrica Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, Central Hidro
Política

El reciente proyecto de ley presentado por el congresista Alejandro Muñante, de la bancada de Renovación Popular, ha desatado un intenso debate en la esfera política y social del Perú. La propuesta, que busca limitar el término “género” en la Constitución exclusivamente a hombres y mujeres, ha sido justificada por Muñante como un intento de evitar que este término sea distorsionado con fines ideológicos. Según el legislador, el uso erróneo del término por parte de ciertos ministerios ha llevado a la adopción de políticas que no han tenido el impacto deseado en la lucha contra la violencia de género y otros problemas sociales. El proyecto de ley, identificado como la iniciativa N°10082/2024, no se presenta como una reforma constitucional, sino como una norma interpretativa que busca clarificar el artículo 191 de la Constitución y modificar la Ley de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres. Muñante argumenta que esta aclaración es necesaria para asegurar que las políticas públicas sean formuladas con un entendimiento correcto del término “género”, que según él, ha sido objeto de manipulación por parte de organizaciones no gubernamentales de carácter feminista. El congresista también expresó su preocupación por las cifras de violencia contra la mujer, señalando que las políticas basadas en un enfoque de género no han dado resultados significativos. En su opinión, la falta de una definición clara de lo que es una mujer ha contribuido a que estas políticas no sean efectivas. “Lo que yo estoy proponiendo es que las políticas, cuando se basen en el término género, estén referidas exclusivamente para hombres y mujeres, obedeciendo a un concepto de realidad”, indicó Muñante durante su exposición. Además, el legislador intentó distanciar su proyecto de cualquier posible ataque a los derechos de la comunidad LGBTI, asegurando que su intención no es perseguir a nadie ni recortar derechos. Según su visión, la biología define el género como masculino o femenino, y no hay lugar para interpretaciones alternativas. Esta postura ha generado reacciones diversas entre sus colegas parlamentarios, quienes han manifestado preocupaciones sobre las implicaciones que podría tener esta interpretación restrictiva del género en las políticas públicas. El abogado constitucionalista Alejandro Rospigliosi, por su parte, ha calificado la iniciativa de Muñante como “irrelevante”, sugiriendo que el Congreso debería dedicarse a temas más urgentes y significativos para la ciudadanía. Según Rospigliosi, la Constitución ya establece el concepto de género de manera adecuada y no requiere de interpretaciones adicionales que podrían desviar la atención de problemas más apremiantes como la crisis económica, la pobreza y la violencia. La legisladora Ruth Luque ha expresado un rechazo vehemente a la propuesta de Muñante, advirtiendo que podría tener un impacto negativo en los derechos de la comunidad LGBTI. Luque argumenta que esta iniciativa es un intento de limitar los derechos de un sector de la población que ya enfrenta numerosas dificultades. En su opinión, el Congreso debería centrarse en abordar crisis más urgentes, como la escasez hídrica que afecta a los agricultores en diversas regiones del país. El debate alrededor del proyecto de ley también ha puesto de relieve la tensión entre creencias personales y la laicidad del Estado. Luque ha señalado que la postura de Muñante parece estar influenciada por sus convicciones religiosas, lo que pone énfasis en la necesidad de mantener la religión y la política separadas. Esta mezcla, argumenta Luque, puede llevar a la creación de políticas públicas que no reflejan la diversidad del país. Las organizaciones de derechos humanos también han reaccionado ante esta propuesta, advirtiendo que cualquier intento de restringir el uso del término "género" puede llevar a un retroceso en los avances logrados en materia de igualdad y no discriminación. La preocupación radica en que este tipo de legislación podría sentar un precedente peligroso para futuros debates sobre derechos humanos en el Perú. El futuro del proyecto de ley dependerá de su discusión en la Comisión de Constitución y, si se aprueba, del debate en el pleno del Congreso. Sin embargo, lo que está claro es que la discusión sobre el significado y el uso del término “género” no solo es una cuestión legal, sino que también toca fibras sensibles en la sociedad peruana, donde las luchas por los derechos humanos y la igualdad de género se entrelazan con profundas creencias culturales y religiosas. Este debate, que está lejos de ser meramente técnico, refleja las divisiones existentes en la sociedad peruana sobre cuestiones de identidad, derechos y la interpretación de la Constitución. A medida que se avanza en este diálogo, será crucial que todas las voces sean escuchadas y que se busque un enfoque que priorice la dignidad y los derechos de todas las personas, independientemente de su género o identidad.

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