
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




El panorama del turismo en España, uno de los pilares fundamentales de la economía nacional, se asienta sobre cifras alentadoras y una creciente demanda internacional. Este año, con la celebración de Fitur, la Feria Internacional de Turismo, se presenta como una oportunidad inmejorable para reflexionar sobre los logros alcanzados y los retos que enfrenta el sector. Las proyecciones indican que España podría recibir cerca de 95 millones de visitantes en 2024, una cifra que no solo reafirma la posición del país como destino turístico de referencia, sino que también anticipa la posibilidad de superar los 100 millones de turistas en 2025. Esta tendencia positiva es crucial, dado que el turismo representa actualmente el 12,3% del Producto Interior Bruto (PIB) español y se espera que este porcentaje se eleve al 13% una vez que se publiquen los datos finales del año. Sin embargo, la situación económica en Europa presenta matices de preocupación. Aunque se espera un crecimiento sostenido, la ralentización proyectada para 2025, con un descenso del ritmo de crecimiento económico, plantea interrogantes sobre la resiliencia del sector turístico español. Uno de los aspectos más relevantes es la evolución del turismo británico hacia España. A pesar de la revalorización de la libra, que ha mejorado el poder adquisitivo de los turistas ingleses, el futuro del mercado británico se encuentra en un contexto de estancamiento económico y una inflación persistente. Esto obliga a la industria turística española a mantenerse alerta y diversificar sus mercados emisores para mitigar cualquier impacto negativo. La recuperación de los aeropuertos españoles, con un incremento del 9,2% en el tráfico de pasajeros, junto con un aumento del 17% en el ingreso medio por habitación, son señales de un renacer del turismo que trasciende los índices previos a la pandemia. Además, la oferta hotelera de mayor calidad también está en aumento, con un incremento del 11% en plazas de 4 y 5 estrellas. Estos datos sugieren que el destino español se está adaptando a las nuevas preferencias de los viajeros, que buscan experiencias más únicas y personalizadas. El turismo en España está evolucionando hacia una oferta más diversa, alejándose de la tradicional imagen de "sol y playa". El interés por el turismo rural y cultural ha crecido significativamente, y la disminución de la estacionalidad es una buena noticia para los empresarios del sector. Los últimos índices de satisfacción, reflejados en el Smart Observatory de PwC y CEHAT, destacan un crecimiento del 25% en la intención de viaje hacia España en comparación con antes de la pandemia, lo que refuerza la idea de que el país se está consolidando como un destino atractivo a lo largo de todo el año. Sin embargo, esta expansión y diversificación del sector no vienen sin sus desafíos. La preocupación por la masificación y el impacto medioambiental de un turismo descontrolado ha llevado a muchas empresas a repensar sus estrategias. Los empresarios están cada vez más inclinados a priorizar la calidad sobre la cantidad, buscando un perfil de turista que no solo sea más sostenible, sino que también gaste más en su experiencia. El crecimiento del turismo premium se refleja en el aumento de los viajeros de alto poder adquisitivo, como los estadounidenses, que representan ahora el 9% del total de visitantes. Este cambio en la demanda de los turistas destaca la necesidad de que España continúe innovando en su oferta turística, centrada en la experiencia y la exclusividad, para mantener su competitividad en un mercado global. Las oportunidades que el avance de la tecnología y la inteligencia artificial presentan para el sector no deben pasarse por alto. La capacidad de estos recursos para personalizar la experiencia del viajero, optimizar precios y prever tendencias a través del análisis de datos puede marcar una diferencia significativa en la forma en que las empresas abordan el turismo en el futuro. Sin embargo, la implementación de estas tecnologías debe ir acompañada de un fuerte compromiso con la gestión del talento y la seguridad en todos los niveles. Con todo esto en mente, es fundamental que las empresas del sector turístico español mantengan un enfoque claro en la reputación de sus servicios y en la imagen de la marca España en el mundo. La forma en que se gestionen los desafíos actuales, como la masificación y la sostenibilidad, será determinante para asegurar que el turismo siga siendo una fuente de crecimiento y felicidad para el país en los próximos años. Si el sector logra equilibrar la calidad con el volumen, podría no solo mantener su robustez, sino también convertirse en un modelo a seguir para otros destinos turísticos en el contexto global.