
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




La situación en Venezuela ha vuelto a captar la atención internacional, luego de que catorce países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) emitieran una declaración conjunta en la que expresan su profunda preocupación por el deterioro de la situación política, económica, social y humanitaria en el país sudamericano. Esta declaración llega en un contexto marcado por las persistentes violaciones de derechos humanos y la falta de garantías democráticas, evidenciadas en los recientes sucesos que rodearon la investidura presidencial de Nicolás Maduro, llevada a cabo el 10 de enero de 2025. En el comunicado, los países firmantes hacen un llamado a la defensa de los principios consagrados en la Carta de la OEA y la Carta Democrática Interamericana, que subrayan el compromiso de los Estados miembros con la democracia, los derechos humanos y la resolución pacífica de conflictos. Esta directriz resuena con la creciente preocupación por la integridad del proceso electoral y el respeto a la voluntad popular en Venezuela, a menos de un año de las elecciones presidenciales previstas para el 28 de julio de 2024. Particularmente, la declaración rechaza la investidura de Maduro, considerándola carente de legitimidad democrática y en ausencia de pruebas verificables que avalen su integridad electoral. Esta posición refleja un consenso regional sobre la necesidad de un cambio en la conducción del país, así como un retomar del camino democrático que ha sido sistemáticamente socavado durante años por las políticas autoritarias del régimen. Los países firmantes también instan a la comunidad internacional a apoyar los esfuerzos diplomáticos y políticos que buscan abordar la crisis multidimensional que afecta a Venezuela. Esta crisis no solo se limita a la esfera política, sino que se extiende a problemas humanitarios, económicos y sociales, que han llevado a millones de venezolanos a abandonar su país en busca de mejores condiciones de vida. Dentro de su declaración, los Estados miembros exigen que el régimen venezolano permita una transición pacífica que respete la voluntad del pueblo, así como la liberación de todos los detenidos arbitrariamente, incluidos los presos políticos. La denuncia de estas violaciones de derechos fundamentales es crucial para establecer un clima de confianza y respeto a las libertades en un país que ha visto un aumento en la represión y el control estatal. En función de ello, los países de la OEA subrayan la necesidad de garantizar derechos fundamentales como la vida, la libertad, la seguridad personal y el pleno ejercicio de los derechos civiles y políticos. Estos derechos, que deben ser protegidos sin represalias, son esenciales para el desarrollo de una democracia genuina, donde cada ciudadano tenga la oportunidad de expresar libremente su opinión y participar en el proceso político. A su vez, el comunicado destaca la importancia de la protección de quienes se encuentran bajo medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Esto resalta la urgencia de que el régimen venezolano adopte medidas concretas que respeten los derechos humanos y permitan un clima de seguridad y estabilidad para todos los ciudadanos. Finalmente, los países miembros de la OEA hacen un llamado al respeto por el derecho internacional, en particular por convenios que protegen las relaciones diplomáticas y consulares. La insistencia en cesar el hostigamiento a personas asiladas en instalaciones diplomáticas es una demanda que resuena con fuerza en el panorama actual, donde la seguridad de los individuos debe ser una prioridad ineludible para cualquier gobierno que se considere legítimo. Esta serie de demandas y declaraciones refleja la creciente presión internacional sobre el régimen de Maduro, así como la determinación de varios países en América Latina y el Caribe de respaldar la lucha del pueblo venezolano por su dignidad, libertad y derechos. Con la vista puesta en las elecciones de 2024, la comunidad internacional continúa observando de cerca la situación en Venezuela, esperando que se produzcan cambios significativos que devuelvan la esperanza a su población.