
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




El ex presidente Donald Trump hizo un movimiento estratégico al seleccionar a JD Vance como su compañero de fórmula para la próxima elección, estableciendo paralelismos con su elección anterior de Mike Pence en 2016. La decisión arroja luz sobre la estrategia de campaña de Trump y su posible estilo de gobierno si recuperara la Casa Blanca. En un intento por asegurar estados cruciales del Medio Oeste industrial en disputa, la elección de Vance por parte de Trump, un nativo de Ohio, indica una comprensión aguda de la importancia de la región en la determinación de los resultados electorales. El ascenso de Vance a la prominencia se originó en su exitosa memoria "Hillbilly Elegy", que profundiza en sus raíces de clase trabajadora y su impacto en sus creencias políticas. Con su trasfondo relatable, Vance está preparado para resonar y movilizar a los votantes blancos de clase trabajadora que desempeñaron un papel fundamental en asegurar la victoria para Trump en 2016. Trump subrayó este punto en su anuncio, enfatizando la defensa de Vance a favor de los trabajadores y agricultores estadounidenses en estados clave como Pennsylvania, Michigan, Wisconsin, Ohio y Minnesota. Destacando el servicio militar de Vance y su educación en la Ivy League, Trump posicionó a su compañero de fórmula como un candidato completo capaz de atraer a una amplia franja de votantes. Con solo 39 años, Vance aporta una perspectiva juvenil al binomio, contrastando con los candidatos presidenciales de mayor edad. Este movimiento sitúa a Vance como una figura prominente en la próxima era de los republicanos de Maga y sienta las bases para su posible candidatura en la carrera presidencial de 2028 si Trump obtiene otro mandato en el cargo. En general, la elección de JD Vance por parte de Trump refleja una maniobra estratégica destinada a consolidar el apoyo en estados cruciales en disputa, al mismo tiempo que prepara el escenario para una nueva generación de liderazgo republicano dentro del partido. A medida que avanza la temporada electoral, queda por ver el impacto de esta decisión en el sentimiento de los votantes y en el panorama político más amplio.