Venezolanos en Doral enfrentan crisis tras fin del TPS y dilemas políticos en EE.UU.

Venezolanos en Doral enfrentan crisis tras fin del TPS y dilemas políticos en EE.UU.

La comunidad venezolana en Doral, Florida, enfrenta incertidumbre tras el fin del TPS, lo que genera desilusión y presión política hacia el partido republicano.

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros

Juan Brignardello Vela

Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.

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Política

La comunidad venezolana en Estados Unidos, especialmente en el enclave de Doral, Florida, se encuentra en una encrucijada política crucial que puede definir su futuro en el país. Desde hace años, los esfuerzos de los republicanos por atraer a los votantes venezolanoestadounidenses han dado frutos, transformando a Doral en una fuerza política significativa, donde cerca del 40 por ciento de sus residentes tienen raíces venezolanas. Sin embargo, la reciente decisión de la administración Trump de poner fin al Estatus de Protección Temporal (TPS) para más de 300,000 migrantes venezolanos ha generado un sentimiento de traición entre aquellos que habían depositado su confianza en el partido republicano. Durante años, muchos venezolanos en Estados Unidos han visto en el partido republicano un aliado en su lucha contra el socialismo, así como un defensor de la ley y el orden. La figura del expresidente Donald Trump resonó especialmente entre los votantes de Doral, donde su club de golf es un ícono local. Sin embargo, la reciente revocación del TPS ha dejado a muchos en un estado de confusión y desilusión. Los líderes comunitarios de Doral han comenzado a movilizarse, utilizando su influencia política para intentar revertir la decisión que amenaza con despojar a cientos de miles de venezolanos de su capacidad para vivir y trabajar en Estados Unidos. Algunas ciudades de Florida, como Doral, Miami y el condado de Miami-Dade, han aprobado resoluciones simbólicas instando al gobierno a reconsiderar su postura sobre el TPS. Estas medidas reflejan el creciente descontento y la urgencia de la comunidad venezolana, que se siente atrapada entre su lealtad política y la presión migratoria que enfrentan. La concejal de Doral, Maureen Porras, subrayó la preocupación de que la pérdida del TPS podría provocar una crisis económica al despojar a la ciudad de trabajadores esenciales, muchos de los cuales son propietarios de pequeñas empresas. El reto para los votantes venezolanoestadounidenses es mantener su apoyo al partido republicano mientras exigen que se reconozcan sus necesidades. Isabel Martín, una agente inmobiliaria en Doral, expresó su frustración y confusión: "Yo soy republicana recalcitrante trumpista, pero me siento defraudada". Esta dualidad refleja el dilema de muchos en la comunidad, que se resisten a abandonar su apoyo político a pesar de las decisiones del gobierno que perciben como injustas. La reacción de la administración Trump, que insinuó que muchos beneficiarios del TPS estaban vinculados a la pandilla criminal Tren de Aragua, ha sido recibida con indignación. La comunidad se siente injustamente estigmatizada, ya que muchos de ellos son trabajadores respetuosos de la ley que huyen de un país devastado por la crisis y la dictadura. La desesperación ha generado un clamor por una solución migratoria permanente que permita a los venezolanos seguir contribuyendo a la economía sin temor a ser deportados a un entorno hostil. A pesar de la presión interna, muchos líderes republicanos han optado por no confrontar abiertamente a la administración. El concejal Rafael Pineyro, quien presentó una resolución sobre el TPS, enfatizó que no busca antagonizar al presidente Trump, sino más bien "explicar al gobierno cuál es la verdadera comunidad venezolana". Esta estrategia refleja la complejidad del entorno político, donde los votantes buscan ser escuchados sin alienar a aquellos que todavía consideran aliados. El panorama político se complica aún más con la proximidad de las elecciones. Los demócratas, que han luchado por recuperar el terreno perdido en Florida, están tratando de capitalizar la desilusión de los votantes venezolanoestadounidenses. María Corina Vegas, miembro del comité estatal demócrata, criticó a los republicanos por su hipocresía y falta de apoyo a una comunidad que ha enfrentado tantas adversidades. Esto podría traducirse en un cambio significativo en el apoyo electoral, ya que los votantes buscan opciones que defiendan sus intereses. La comunidad venezolana en Doral, apodada "Doralzuela", ha florecido en la última década, convirtiéndose en un centro económico vibrante. Sin embargo, ahora enfrenta el temor de que la revocación del TPS pueda provocar una fuga de talento y un deterioro económico. Los empresarios y trabajadores de esta comunidad están preocupados por el impacto que esto tendría en su modo de vida y en el futuro de la ciudad. A medida que se intensifican las conversaciones sobre el futuro del TPS y las políticas de inmigración, los venezolanoestadounidenses se posicionan para demostrar su influencia política. Su capacidad para movilizarse y hacer oír sus voces a través de los canales adecuados será crucial en los próximos meses. El resultado de estas acciones podría determinar si la comunidad sigue siendo un bastión del apoyo republicano o si se transforma en un bloque electoral más diverso y crítico. Mientras tanto, la incertidumbre prevalece. Los líderes y miembros de la comunidad continúan presionando por cambios que les permitan seguir construyendo sus vidas en Estados Unidos, esperando que la administración reconozca su valor y contribuciones. Esta es una prueba de fuego no solo para los votantes venezolanoestadounidenses, sino también para el partido republicano, que deberá equilibrar sus políticas con las realidades de un electorado en evolución.

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