
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




El reciente juramento de Donald Trump como presidente ha generado un amplio espectro de reacciones en el ámbito empresarial y financiero, especialmente en el sector de fusiones y adquisiciones (M&A) y en la regulación del mercado. A medida que se despliegan sus políticas, el impacto de su enfoque "America First" se hace evidente, sugiriendo un enfoque más restrictivo hacia la inversión extranjera en industrias clave. Esto plantea interrogantes sobre la dirección que tomará el M&A bajo esta nueva administración, y cómo afectará a la economía estadounidense en el corto y mediano plazo. Desde su primer día en el cargo, Trump ha mostrado un estilo presidencial marcado por la rapidez y la contundencia, al firmar más órdenes ejecutivas en un solo día que sus diez predecesores juntos. Sin embargo, el eco más resonante ha sido la implementación de tarifas que, si bien se justifican en nombre de la seguridad nacional, generan preocupaciones sobre un posible aumento del déficit presupuestario. Este enfoque agresivo hacia las tarifas podría tener repercusiones significativas en las relaciones comerciales de Estados Unidos con sus vecinos más cercanos y con economías globales como China y la Unión Europea. Uno de los puntos más debatidos es su propuesta de reducción de impuestos para las corporaciones, que podría resultar atractiva tanto para inversores locales como extranjeros. Este tipo de beneficio fiscal podría acelerar las operaciones de adquisición y cambiar las dinámicas en el mercado, fomentando un clima más activo en las transacciones comerciales. Las empresas podrían verse incentivadas a explorar fusiones y adquisiciones como una estrategia para adaptarse a este nuevo entorno fiscal. En el ámbito energético, la administración Trump ha dejado claro su compromiso con los combustibles fósiles, a expensas de las energías renovables. Este enfoque, que incluye la promoción del desarrollo energético nacional y la reversión de restricciones sobre la perforación, puede alterar el panorama energético del país y generar fricciones con las regulaciones ambientales previamente establecidas. Sin embargo, la efectividad de estas políticas dependerá en gran medida de la jurisdicción de las agencias estatales sobre proyectos energéticos. Los nombramientos en posiciones clave, como el de Paul Atkins en la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), sugieren un giro hacia la desregulación, particularmente en el ámbito de las criptomonedas y la inteligencia artificial (IA). La posibilidad de revertir regulaciones establecidas por la administración anterior podría abrir oportunidades para la innovación y el desarrollo en estos campos. Sin embargo, este enfoque también trae consigo el riesgo de descontrol y de falta de supervisión, lo que podría generar problemas en un sector que ya enfrenta desafíos significativos. El Comité de Inversiones Extranjeras en Estados Unidos (CFIUS) se centrará en la supervisión de operaciones que involucren tecnologías estratégicas y datos sensibles. Este enfoque podría limitar la inversión extranjera en áreas críticas, lo que a su vez podría frenar el crecimiento en algunos sectores clave de la economía. Al mismo tiempo, la expansión de la jurisdicción de CFIUS hacia proyectos relacionados con la defensa y la tecnología avanzada plantea un nuevo conjunto de retos y oportunidades para las empresas que buscan expandirse en el mercado estadounidense. Trump ha manifestado su intención de incrementar los presupuestos de defensa de los países de la OTAN, lo que podría resultar en un aumento de la inversión en tecnologías de defensa y ciberseguridad. Este cambio podría beneficiar a empresas que operan en estos sectores y que buscan mejorar la interoperabilidad con sus aliados. En este sentido, se abre un camino para que las empresas españolas y europeas exploren nuevas oportunidades en el ámbito de la defensa y la seguridad. La incertidumbre en el ámbito de la aviación y la guerra comercial también se avizora como un tema recurrente en los próximos meses. Las relaciones bilaterales en defensa y el escrutinio sobre la exportación de tecnología sensible son cuestiones que deben ser monitoreadas de cerca, especialmente en el contexto de las nuevas políticas de Trump. Este enfoque podrá tener implicaciones tanto para el comercio internacional como para las industrias conectadas a la tecnología, la aviación y la defensa. En conclusión, el reinado de Trump 2.0 promete cambios significativos en el panorama de M&A y en la regulación económica de Estados Unidos. A medida que se despliegan sus políticas, será crucial observar cómo estas decisiones afectan la inversión extranjera, el dinamismo del mercado y la capacidad de adaptación de las empresas. La incertidumbre parece ser la única constante en este nuevo capítulo, y aunque el éxito puede ser incierto, como bien señaló Elon Musk, el entretenimiento y la atención del público están garantizados.