
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




Los últimos datos de la frontera sur de EE. UU. revelan una disminución significativa en los cruces ilegales de migrantes, marcando el quinto mes consecutivo de reducciones. En julio, la Patrulla Fronteriza de EE. UU. detuvo aproximadamente a 56,000 migrantes, la cifra más baja desde septiembre de 2020. Esta cifra representa una disminución dramática con respecto a diciembre, cuando las detenciones se dispararon a alrededor de 250,000. La administración Biden ha atribuido esta disminución a una serie de acciones ejecutivas destinadas a abordar la inmigración ilegal, que se ha convertido en un tema político urgente a medida que se acercan las elecciones de noviembre. El secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, destacó los esfuerzos de la administración, afirmando: "Este es el resultado de una serie de acciones que esta administración ha tomado". Entre estas medidas se encuentra un reciente decreto ejecutivo que permite a los funcionarios de inmigración deportar a los migrantes sin procesar sus solicitudes de asilo, una política que ha recibido críticas de miembros progresistas del Partido Demócrata. Al defender el decreto, el presidente Biden enfatizó la urgencia de la situación, declarando que "no hacer nada no es una opción" y que la iniciativa ayudaría a la administración a "ganar control de nuestra frontera". La tendencia de disminución en las detenciones comenzó incluso antes de la implementación de este último decreto ejecutivo. Las cifras mensuales muestran una caída constante: los agentes fronterizos registraron 141,000 detenciones en febrero, seguidas de 137,000 en marzo, 129,000 en abril, 118,000 en mayo y 84,000 en junio. Es importante señalar que estos números de detenciones no cuentan los cruces fronterizos oficiales. La administración Biden ha estado procesando a aproximadamente 1,500 migrantes diarios a través de una aplicación para teléfonos inteligentes que facilita citas programadas con agentes fronterizos de EE. UU., con el objetivo de agilizar el proceso de inmigración. Paralelamente, las autoridades mexicanas han tomado medidas proactivas para abordar el problema de la migración ilegal, implementando medidas para disuadir a las personas de intentar cruzar a EE. UU. Estos esfuerzos colaborativos subrayan la complejidad de la situación en la frontera sur. A medida que la administración Biden navega por este tema polémico, la frontera sur sigue siendo un punto focal del debate político. Los republicanos, incluido el expresidente Donald Trump, han sido rápidos en criticar el enfoque de Biden, afirmando que la administración actual ha "sido rendida en nuestra frontera sur". En respuesta, Biden ha acusado a la campaña de Trump de hacer maniobras políticamente motivadas para socavar la legislación fronteriza propuesta en el Congreso a principios de este año. A medida que se acercan las elecciones de noviembre, es probable que la situación en evolución en la frontera sur continúe influyendo en el discurso político, moldeando las narrativas de ambos partidos mientras buscan abordar los desafíos multifacéticos de la inmigración en Estados Unidos.