
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




En un movimiento estratégico para abordar los desafíos que enfrenta el país en términos de planificación y gestión del territorio, el Gobierno de Perú ha oficializado la Política Nacional de Ordenamiento Territorial (PNOT) al 2050. Esta iniciativa, presentada por la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), tiene como objetivo principal fomentar un uso ordenado de los territorios para impulsar el desarrollo productivo y competitivo en diversas regiones del país. La PNOT se presenta como una herramienta clave para la gestión sostenible de los recursos naturales y la promoción de ecosistemas saludables, y su implementación involucra a múltiples actores, incluidas las autoridades locales y regionales, así como a entidades privadas y organismos de cooperación internacional. Esta caracterización multidimensional sugiere un enfoque colaborativo que podría transformar la manera en que se gestionan los territorios en Perú. Entre los beneficios esperados, se destaca una mayor conectividad entre territorios, lo cual permitirá no solo mejorar la infraestructura y calidad de vida de los ciudadanos, sino también potencializar el desarrollo económico en diversas áreas. Con una política bien fundamentada, se busca que el país pueda aprovechar sus recursos naturales de manera más eficiente, garantizando su sostenibilidad a largo plazo. Los gobiernos regionales y las municipalidades tendrán un papel protagónico en la implementación de esta política. Se les otorgará la responsabilidad de formular y ejecutar planes de competitividad y productividad que se alineen con los objetivos de la PNOT. Para ello, contarán con el apoyo del Consejo Nacional de Competitividad y Formalización (CNCF), que proporcionará asistencia técnica y recursos para facilitar una adecuada ejecución de estos planes. La PNOT también tiene como meta mejorar el índice regional de ocupación y fomentar un uso ordenado y seguro de los territorios, lo que podría contribuir significativamente a la reducción del riesgo de desastres. Este aspecto es particularmente relevante en un país vulnerable a fenómenos naturales, resaltando la importancia de una gestión territorial que priorice la seguridad de sus habitantes. El éxito de esta política dependerá, en gran medida, de la capacidad de los actores involucrados para tomar decisiones informadas basadas en un conocimiento integral del territorio. La mejora en la gobernanza territorial es otro de los pilares fundamentales de la PNOT, que busca fortalecer la capacidad de las autoridades para gestionar recursos y planificar el desarrollo de manera efectiva. Además, se espera que la PNOT facilite la inversión, tanto pública como privada, en áreas clave como la zonificación ecológica económica y los planes de acondicionamiento territorial. Este enfoque no solo atraerá capital, sino que también promoverá un desarrollo que respete el entorno y fomente la equidad social y económica entre las diferentes regiones del Perú. Sin embargo, en medio de la presentación de esta ambiciosa política, el contexto en que se desarrolla la noticia no es el más favorable. El estado de emergencia declarado en Lima Metropolitana y Callao por un periodo de 30 días, debido a la inseguridad y la violencia, resalta la urgencia de establecer un plan de acción integral que contemple no sólo el ordenamiento territorial, sino también la seguridad y el bienestar de los ciudadanos. La implementación de la PNOT se convierte así en una tarea urgente y necesaria, en un escenario donde la planificación territorial puede ser un factor determinante para mejorar la calidad de vida de la población y generar un entorno propicio para el desarrollo. Los retos son significativos, pero los beneficios potenciales para el país son aún mayores, marcando un paso importante hacia un futuro más ordenado y sustentable.