
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




Este 5 de marzo, el Boletín Oficial del Estado (BOE) ha dado a conocer que Juan Villar-Mir de Fuentes, de 63 años, ha formalizado su solicitud para reclamar el marquesado de Villar-Mir, un título nobiliario que perteneció a su difunto padre, Juan Miguel Villar-Mir. Este último, quien falleció en julio de 2022 a la avanzada edad de 92 años, fue uno de los magnates más influyentes de España y el principal artífice del imperio empresarial que lleva su apellido. Sin embargo, la fortuna familiar ha sufrido un drástico deterioro en los últimos años, lo que plantea interrogantes sobre la viabilidad de la herencia que ahora busca el primogénito. El imperio Villar-Mir comenzó a desmoronarse en 2015, cuando las deudas acumuladas llevaron a Juan Villar-Mir de Fuentes a tomar decisiones difíciles, incluyendo la venta de activos clave para hacer frente a una deuda que ascendía a 1.500 millones de euros. Tras un arduo proceso, logró reducir la deuda a 120 millones, pero a un alto costo: la pérdida de OHL, la emblemática constructora que en su apogeo contaba con 30,000 empleados y generaba ingresos anuales de 4,000 millones de euros. Hoy en día, OHL está bajo el control del grupo mexicano Amodio, lo que marca un cambio significativo en la historia empresarial de la familia. El marquesado que Juan Villar-Mir reclama fue otorgado por el Rey Juan Carlos en febrero de 2011 a su padre, quien además de ser un importante empresario, ocupó el cargo de vicepresidente económico y ministro de Hacienda en el primer gobierno de la Monarquía. La relación entre Juan Miguel y el Rey Emérito era cercana, habiendo compartido innumerables momentos de ocio y caza en fincas que pertenecían al magnate. Esta conexión histórica subraya el peso que la familia Villar-Mir ha tenido en la historia política y económica de España. El linaje de los Villar-Mir está marcado por un profundo arraigo en la historia militar y política del país. El abuelo de Juan Villar-Mir, Juan Villar Lopesino, fue militar y tuvo un papel activo durante la Guerra Civil. Sin embargo, su defensa de la restauración monárquica ante Franco le valió la caída en desgracia y la pérdida de su carrera. Este trasfondo familiar ha influido en la percepción y el legado de los Villar-Mir, quienes han navegado entre el poder y la controversia a lo largo de las décadas. A pesar de la carga que representa la herencia de un imperio en declive, Juan Villar-Mir de Fuentes ha continuado con su legado familiar. Tras asumir la presidencia de OHL en 2016 y la de todo el holding en 2021, su camino no ha estado exento de desafíos. A lo largo de su vida, ha mantenido un perfil bajo en el ámbito mediático, al igual que su familia, prefiriendo el anonimato a la exposición pública. En su vida personal, Juan se casó en 1989 con Cristina Palacios Pérez-Medina, de una reconocida familia de empresarios. Juntos han formado una familia con tres hijos: Cristina, Constanza y Juan. A pesar de su linaje, la familia Villar-Mir ha optado por mantener su vida privada lejos del foco de atención, y la escasez de imágenes o información sobre ellos es notable. La familia ha hecho apariciones esporádicas en eventos sociales, siendo la boda de su hija mayor, Cristina, en 2021, un evento discreto, sin fotografías publicadas. En contraste, la celebración de la boda de su hija menor, Constanza, en octubre de 2024, fue más mediática, lo que sugiere un cambio en la dinámica familiar hacia la visibilidad pública. En el contexto actual, la búsqueda del marquesado de Villar-Mir por parte de Juan Villar-Mir de Fuentes plantea un interrogante sobre la relevancia de los títulos nobiliarios en un España contemporánea que se debate entre tradición y modernidad. Mientras el país evoluciona, la historia de los Villar-Mir sigue siendo un reflejo de los altibajos del poder y la ambición en el ámbito empresarial español. En definitiva, la solicitud del marquesado no solo representa un intento de recuperar un título perdido, sino que también es un símbolo de la lucha personal y empresarial que ha marcado a la familia Villar-Mir en los últimos años. Con el trasfondo de la historia familiar y un imperio que ha cambiado radicalmente, el futuro del marquesado y su significado para Juan Villar-Mir de Fuentes y su familia sigue siendo incierto.