
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




En una manifestación significativa del sentimiento público, alrededor de 10,000 partidarios del ex rey Gyanendra Bir Bikram Shah Dev salieron a las calles de Katmandú, Nepal, exigiendo la reinstauración de la monarquía. Esta demostración tuvo lugar cuando el ex rey regresó a la capital tras una visita a Nepal occidental, donde parece haber obtenido un considerable apoyo entre aquellos desilusionados con el actual gobierno republicano. La atmósfera en el Aeropuerto Internacional Tribhuvan estaba cargada, con miles de defensores de la monarquía bloqueando la entrada principal, coreando consignas que reflejaban su deseo de un regreso al gobierno real. Frases como "Deja el palacio real al rey", "Rey, regresa, salva al país", y "Viva nuestro amado rey" llenaron el aire mientras los manifestantes expresaban su frustración por el clima político actual. Las protestas, aunque pacíficas, resaltaron una creciente brecha en el panorama político de la nación. Cientos de policías fueron desplegados para mantener el orden, logrando prevenir cualquier enfrentamiento mientras gestionaban el fervor de la multitud. El llamado a la restauración de la monarquía surge en medio de una creciente insatisfacción con el régimen republicano establecido en 2008, cuando el rey Gyanendra fue destituido tras extensas protestas a favor de la democracia. Muchos ciudadanos ahora atribuyen la inestabilidad política continua del país, las dificultades económicas y la corrupción rampante al actual marco político. Así, durante las protestas también se han hecho llamados para que el hinduismo sea reconocido una vez más como la religión oficial de Nepal, señalando un regreso a los valores tradicionales que algunos sienten que han sido marginados en los últimos años. El apoyo a la monarquía en Nepal no es un fenómeno nuevo; más bien, refleja sentimientos arraigados entre segmentos de la población que perciben al ex rey como una figura estabilizadora en una nación que enfrenta desafíos socioeconómicos significativos. A medida que el debate sobre el gobierno del país continúa, las voces de los manifestantes resuenan con un anhelo de regresar a una época que creen estuvo marcada por un liderazgo más fuerte y unidad nacional. A medida que Nepal navega por este momento crucial, el gobierno enfrentará una creciente presión para abordar las preocupaciones planteadas tanto por los partidarios de la monarquía como por aquellos que abogan por continuar con la gobernanza republicana. El camino por delante sigue siendo incierto, pero las recientes protestas sirven como un recordatorio poderoso de las complejidades que rodean la identidad nacional y el futuro político de Nepal.