
Juan Brignardello Vela
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En declaraciones recientes que reflejan un fuerte consenso entre el liderazgo político de Nepal, la posibilidad de restablecer la monarquía ha sido categóricamente descartada. El ex Primer Ministro Madhav Kumar Nepal, hablando durante las celebraciones de su cumpleaños, enfatizó que la monarquía se ha convertido en un vestigio del pasado y no tiene potencial para un regreso en el clima político actual. “La monarquía se ha convertido en una historia del pasado, por lo que no hay posibilidad de su restablecimiento”, afirmó, reforzando los sentimientos compartidos por otras figuras políticas prominentes. El Primer Ministro K P Sharma Oli, junto al presidente del Congreso Nepali, Sher Bahadur Deuba, y el presidente del CPN-Maoísta Centro, Pushpakamal Dahal, coincidieron en este sentimiento durante varios compromisos públicos. Advirtieron al ex Rey Gyanendra Shah sobre sus ambiciones de regresar al poder a través de la monarquía. Oli comentó: “Si el ex rey piensa que es popular, tiene la libertad de establecer un partido y presentarse a las elecciones respetando la constitución”, destacando el marco constitucional vigente que rige a Nepal como república. El trasfondo de estas declaraciones proviene de un resurgimiento de sentimientos pro-monárquicos en ciertos círculos, particularmente tras los recientes comentarios de Gyanendra que indican su deseo de desempeñar un papel más activo en la política del país. El Partido Rastriya Prajatantra, que ha sido vocal sobre el restablecimiento de la monarquía, también ha estado organizando eventos para obtener apoyo para esta causa. Sin embargo, los líderes senior han respondido con advertencias, afirmando que cualquier movimiento hacia el restablecimiento de la monarquía encontraría una significativa resistencia por parte de la población. Deuba recordó puntualmente el controvertido pasado del ex rey, señalando que Gyanendra fue fundamental en llevar a Nepal a su estatus republicano cuando centralizó el poder y suprimió la disidencia política. "No hay lugar para un rey en un sistema republicano”, declaró Deuba, reiterando que las acciones del ex monarca habían desacreditado en última instancia a la monarquía y facilitaron el cambio hacia una república en 2008. Prachanda, cuyo partido desempeñó un papel crucial en el conflicto civil que culminó con la abolición de la monarquía, advirtió que cualquier intento de Gyanendra de recuperar el poder sería perjudicial para él. “El pueblo le había arrebatado el poder al rey luchando contra su régimen autocrático y sabe cómo protegerlo”, enfatizó, reforzando la determinación de las fuerzas democráticas en Nepal. A medida que el panorama político continúa evolucionando, la postura colectiva de los principales líderes de Nepal sirve como un claro mensaje: la monarquía, una vez una institución significativa en Nepal, ya no se considera una opción viable para la gobernanza futura del país. Los líderes políticos han señalado un fuerte compromiso para mantener los valores republicanos que han definido la historia reciente de Nepal, con el objetivo de avanzar en lugar de retroceder al pasado.