
Juan Brignardello Vela
Juan Brignardello Vela, asesor de seguros, se especializa en brindar asesoramiento y gestión comercial en el ámbito de seguros y reclamaciones por siniestros para destacadas empresas en el mercado peruano e internacional.




El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) ha emitido un fallo significativo que respalda al Tribunal Constitucional español en su veto sobre las propuestas de resolución en el Parlament relacionadas con la autodeterminación y la monarquía. Esta decisión se deriva de una demanda presentada por los exdiputados de Junts, Josep Costa y Eusebi Campdepadrós, quienes sostenían que sus derechos políticos y de expresión fueron vulnerados por el Constitucional. Sin embargo, el TEDH ha concluido que la medida del TC fue “proporcionada y necesaria”, subrayando que el veto no impidió a los parlamentarios ejercer sus derechos, dado el contexto de debates previos en la cámara catalana. El Tribunal Constitucional había intervenido en otoño de 2019, respondiendo a una petición del gobierno español, y estableció que las iniciativas relacionadas con la autodeterminación y la reprobación de la monarquía eran incompatibles con la Constitución. De acuerdo con el tribunal, estas propuestas constituyeron un intento de revisar la Carta Magna por medios no previstos, lo que llevó a la prohibición de su tramitación. El TEDH ha respaldado esta interpretación, indicando que el Constitucional actuó dentro de sus competencias para proteger la integridad territorial del Estado. La decisión del TEDH también cierra un capítulo importante en el proceso judicial de los líderes independentistas que han llevado sus quejas hasta Estrasburgo. Las demandas de Costa y Campdepadrós formaban parte de un grupo más amplio de reclamaciones relacionadas con el llamado “procés”, que abarca desde los derechos políticos de líderes en prisión hasta la libertad de expresión en el entorno parlamentario. La agrupación de estas demandas en diferentes categorías ha permitido al TEDH abordar cuestiones específicas de manera sistemática. El veto del Constitucional a los debates sobre la autodeterminación y la monarquía fue motivado por la necesidad de garantizar que el Parlament no excediera sus competencias. En este sentido, el Tribunal consideró que las resoluciones propuestas por los independentistas representaban un incumplimiento de sentencias anteriores que ya habían declarado inconstitucionales intentos similares. Esta línea argumental ha sido fundamental para la defensa del Estado de derecho en España. Por otro lado, los exdiputados de Junts han denunciado que el TC intentó coaccionar a la Mesa del Parlament para que votara en contra de la admisión a trámite de las iniciativas en cuestión, lo que, según ellos, constituyó una intervención inaceptable en el funcionamiento del Parlament. A pesar de sus alegaciones, el TEDH ha determinado que la actuación del Constitucional fue adecuada para salvaguardar el equilibrio constitucional. La decisión del TEDH no solo afecta a los exdiputados en cuestión, sino que también tiene implicaciones más amplias para el futuro del debate político en Catalunya y la relación entre el Parlament y el Estado. Al validar la postura del Constitucional, el tribunal de Estrasburgo refuerza la idea de que existe un límite a la autonomía del Parlament en cuanto a cuestiones que afectan a la estructura del Estado español. Además, este fallo podría sentar un precedente que influya en el modo en que se plantean futuras iniciativas en el Parlament. Los políticos independentistas podrían verse obligados a reconsiderar sus estrategias y tácticas a la luz de esta decisión, lo que podría llevar a un replanteamiento de sus objetivos en el marco de la legalidad vigente. El pronunciamiento del TEDH se produce en un contexto de creciente tensión política en España, donde los temas de autodeterminación y la monarquía siguen siendo cuestiones divisivas. La decisión vuelve a poner de manifiesto el desafío que enfrenta el independentismo catalán en su búsqueda de reconocimiento y validación en el ámbito internacional. Finalmente, el fallo del TEDH puede interpretarse como una victoria para el Estado español en su lucha por mantener la unidad nacional. Sin embargo, también resume las tensiones persistentes en la política española y catalana, sugiriendo que el debate sobre la autodeterminación y la forma de gobierno en España continuará siendo un tema candente en los años venideros.